• 25/noviembre/2010 •

Accidentes de tránsito y prevención

<b>Leonardo Aravena Arredondo</b><br>Profesor de Derecho, Universidad Central.

Leonardo Aravena Arredondo
Profesor de Derecho, Universidad Central.

Con horror y honda tristeza he visto las informaciones referidas al terrible accidente carretero donde 20 compatriotas perdieron la vida. El tema me tocó muy profundamente, porque hace apenas una semana en Rosario, Argentina, expuse en el “Congreso Internacional 2010 Prevención de Accidentes”, organizado por la “Fundación Von Mises” y su Presidente, don Alberto Pieve, con el patrocinio de importantes instituciones y empresas.

Allí, se debatieron temas de relevancia, entre otros, “Cultura y Comportamiento Vial, un enfoque antropológico”, conferencia del antropólogo don Pablo Wright; “La Responsabilidad Penal del Conductor de Automóviles en Estado de Ebriedad”, a cargo del maestro uruguayo abogado Dr. Carlos Tabasso Cammi; y “La Evolución desde la Circulación a la Movilidad Sostenible y Segura”, en exposición del ingeniero Dr. Juan Carlos Dextre Quijandría, de la Universidad Católica de Lima, Perú.
Tuve el honor de concurrir al evento invitado a exponer sobre “La Seguridad Vial, la experiencia chilena”, señalando los progresos que han tenido lugar en nuestro país, donde pese al significativo aumento del número de vehículos en circulación, cercano ya a los 3.300.000, no han aumentado en la misma proporción los accidentes de tránsito ni los fallecimientos como consecuencia de los mismos, manteniéndose en alrededor de 1.700 víctimas fatales anuales.

Queda mucho por hacer y nos encontramos muy lejos, por ejemplo, de España, donde con 10 veces más vehículos en circulación, la tasa de mortalidad ha descendido por primera vez en mucho tiempo, a menos de 3.000 muertos por año.
Para lograr éxito en la prevención de los accidentes, es necesario que las autoridades tomen, de una vez por todas, con seriedad efectiva el problema. No es posible que en las escuelas no se impartan normas básicas de conducción respetuosa y que en medios universitarios no se hable del tema, lo que tampoco se hace a ningún otro nivel. Las campañas son breves cuando existen y no son suficientemente dotadas de recursos.

Así como la prevención del Sida y del Cólera involucraron millones en difusión con un resultado exitoso de no más de 1.000 muertos en 10 años por esas causas, en el mismo período, por el “problema del tránsito” han fallecido casi 20.000 chilenos y nuestra sociedad no reacciona, salvo reactivamente cuando tomamos conocimientos de accidentes mayores como es el caso del que recién ha ocurrido en la carretera.

Duerme en nuestro Parlamento el proyecto de “Licencia de Conducir por Puntos” que tan buenos resultados ha dado en Francia, España y 50 países más; todavía no se demuestra verdadera seriedad en el otorgamiento de licencias y no se establece un sistema como la “Agencia de Estándares de Conducción”, tantas veces propuesta; las penas por el delito de conducir en estado de ebriedad y causar muertes o lesiones son verdaderamente irrisorias, favoreciendo la impunidad; no se hace nada para establecer el llamado “Conductor de Alto Riesgo”, que no puede seguir conduciendo mientras no acredite que ha recuperado su idoneidad para hacerlo.
Seguimos siendo testigos de accidentes con enormidad de muertos y lesionados como el registrado en el kilómetro 45 de la ruta 78, pero nada hacemos, convencidos que conducir es un derecho y no una autorización que sólo merece ejercer el que está comprometido de verdad con la conducción segura y ajustada a la ley. ¿No habrá llegado el momento de emular a la “Fundación Von Mises” y escuchar la voz de los expertos, para terminar de una vez con la “plaga” que representan los accidentes de tránsito en Chile, con su secuela de muertes, lesiones y daños, además del dolor comprometido?

Leonardo Aravena.

Publicado: 25/11/2010

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