• 23/junio/2020 •

Al límite

<b>Mauricio Gallardo Castro</b><br>#Author #Consulting #Business / #BYU#Contents

Mauricio Gallardo Castro
#Author #Consulting #Business / #BYU#Contents

Un desarrollo significa más que decisiones claves, conjunto de piezas en constante movimiento que hacen desde su mirada el producto representativo que, a lo menos, modifica sustancialmente lo que la costumbre trae por defecto, mecanismos de control que en el largo plazo se transforma en una especie de amenaza, excepto cuando las miradas de sus usuarios determinan que la hora de los cambios se hace inminente. Decimos que ello confirma la lógica que hay de por medio cuando el sentimiento de adaptación se estima complejo y poco entendible, por ejemplo, una política que dice del pasado la razón suficiente para no cambiar. 

No es menor entonces atribuir el presente como una característica importante y que está en cómo entenderse en el futuro, ya que ello indica mayor estabilidad y una actualidad menos codiciosa y mayormente ágil. Este atributo habla de esas cosas que en el mediano plazo tienen mayor significado, tal que, merece mayor atención cuando no van a la velocidad y profundidad suficiente. Esto es un asunto del que a pesar que el poder, tanto político como económico, tengan acuerdos bien establecidos, otro elemento se agrega a una mayor virtud, desarrollo pleno.

Función

El cambio cumple una función, y es hacer que el conjunto de variables disponibles y activas, sigan un curso armonioso sino de alto contenido productivo. Esto tiene mucho de fondo, ya que, en el sentido del avance o dirección positiva, proporciona información relevante dentro de su enorme proceso. Ante ello, conviene advertir que las mayores atribuciones para intervenir en estas estructuras es un conocimiento sobre el efecto que tiene si las modificaciones, además de ser consecuentes, rinden un bien que da significado al manejo desde el poder, el efecto o constante dinámica social y política.   

Acuerdos

Este es otro de los aspectos a considerar dentro de un enjambre como el fenómeno producido por grandes multitudes, el de abordar los acuerdos con mayor atención y sin perder de vista el valor por el cual el poder, desde una mirada simple se sostiene con relativa seguridad. Esto, convengamos que es algo que, en función del bien común, es un asunto de responsabilidad compartida, ya que sugiere que el orden como principio, responde a una suma de actos simbólicos, donde el mayor de todos finalmente está asociado a la asimilación correcta sobre participación y coherencia social, asumiendo un rol no solo de apoyo u oposición, activo presente.   

Consecuencias

Determinante y aclaratorio, las consecuencias en el ámbito social o de masas, es algo del que debe tomarse muy enserio. No decimos que esto se tome con liviandad, pero suponemos que recordarlo es un atributo menos lejos de lo posible. La verdadera importancia que se rescata de aquí es saber de antemano que, por lo general, una suma de hechos siempre es más notorio a corto plazo especialmente para asuntos de mayor envergadura. Las ideas siguen buscando una respuesta a tal complejidad, dentro de un contexto que puede ser superado a través de altas expectativas. 

Discrepancias

Por cierto, que cuando alguna idea parece, entonces el término de evaluación hace lo imposible para generar otra manera de encontrar soluciones. Técnicamente es una oposición, en la práctica, la oportunidad de adherirse estratégicamente al poder, de la decisión y precisión. Preguntas que en el camino se presentan, por ejemplo, ¿es la reivindicación sobre correcciones algo que indique una mejor señal de confianza, o lisa y llanamente hablamos de que las ventajas se acortan y que finalmente en el mundo del poder no todo es plausible? ¿con cuánta habilidad real se puede contar en momentos altos o bajos? Una idea que no descansa.  

Actualización

Cada proyecto indica la necesidad de actualización, de ahí entonces la importancia de dar con el principio de que no todo está terminado, o que de algún modo no se puede dejar en el camino. La finalidad de grandes estructuras organizacionales, es saber que solo a través de la interacción fluida y dinámica, la ventaja de que el avance es producido día a día, determina su estabilidad. Una especie de fuerza de variables, cada uno asumiendo correctamente su rol, indicando por otro lado la estabilidad como indicador constante, sin poner en riesgo el mayor eje, el poder junto al manejo de este.

La confianza pública es un asunto que siempre está al borde del abismo. Confiar algo más de la cuenta, puede traer demasiados costos e innecesarios, donde implique participación y coherencia única. Dentro de todo, lo que mayor importa es la sobrevivencia por sobre el gusto personal (ya habrá tiempo para eso). Actuar conscientes de los límites, trae consigo otros bienes, una asimilación de seguridad emocional, pero sobretodo, de visión. Cúmplanse o no metas inmediatas, lo que la fuerza pública considera, es una proyección sensata y responsable, de lo demás se construye después de este ejercicio.

Mauricio Gallardo Castro
/WebDSign – @mgcconsultingcl

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