• 02/noviembre/2009 •

Alumnos, profesores y los candidatos

<b>Loreto Fontaine</b><br>Investigadora de la Facultad de Educación Universidad Diego Portales.

Loreto Fontaine
Investigadora de la Facultad de Educación Universidad Diego Portales.

Un debate en la Universidad Diego Portales nos permitió comparar las propuestas de educación de las cuatro candidaturas presidenciales. Si miramos las medidas que conciernen directamente a profesores y alumnos, observamos importantes diferencias en el grado de elaboración y detalle y podemos ordenarlas fácilmente, de menos a más.

Los representantes de Arrate y Enriquez Ominami se concentran básicamente en los profesores: les prometen beneficios, incluyendo la “deuda histórica” sin pedir nada a cambio, y sin especificar el financiamiento. La candidatura de Marco propone además una nueva carrera docente “centrada en el aula”. Como a la vez pretende reducir las evaluaciones y los estándares, queda la duda sobre qué aspectos del aula se considerarán para construir esta carrera docente y en qué beneficiará a los alumnos esta idea de “romper el termómetro” que nos devuelve a treinta años atrás, cuando nadie se daba cuenta si las escuelas enseñaban algo o nada.

La candidatura de la Concertación es poco imaginativa y propone, en cierta forma, “más de lo mismo”: si bien considera una carrera docente, basada en desempeño y con buen sueldo inicial, mantiene a la vez el actual estatuto docente que premia sólo la antigüedad. No se especifica cómo convivirían ambas modalidades. Espera también mejorar la calidad de la formación docente apelando a los mismos mecanismos de acreditación de carreras que ya están en marcha y agregando exámenes de salida. El foco en los alumnos se manifiesta en favorecer a los más necesitados, con un aumento de la cobertura de la subvención preferencial, mayor acceso a salas cuna y jardines infantiles, incluyendo la opción de jornada completa en el sistema pre-escolar. Como medida central proponen un apoyo especial a los alumnos de los 1000 peores colegios, sin especificar los mecanismos involucrados e ignorando que esto ya se intentó varias veces (programa de las 900 escuelas, escuelas críticas, liceos focalizados, etc.) con nulo resultado.

La Coalición por el Cambio hace un diagnóstico más detallado de los nudos que impiden la calidad y éste se traduce en medidas más innovadoras y concretas. La nueva carrera docente que propone innova al incluir exigencias al ingreso, menor peso de la antigüedad, bandas de remuneraciones (que son más altas) y una evaluación más descentralizada. Para los directivos propone contratos de desempeño y remodela los concursos para elegirlos. Respecto a la formación de los docentes, propone renovar las carreras, perfeccionar la acreditación y revitalizar el sistema de becas para altos puntajes, conectándolo a las remuneraciones iniciales y a la evaluación docente. Para los alumnos, la prioridad es corregir la desigualdad, dando mejores oportunidades de aprender y evitando los fracasos. Además se contempla dar incentivos para atraer a los mejores maestros a las escuelas con población más vulnerable, identificar tempranamente y ofrecer apoyo a los alumnos rezagados y potenciales desertores, entregar mejores textos de estudio, disminuir la brecha digital y crear liceos de excelencia en todas las regiones. La buena calidad será reconocida y los buenos alumnos, los buenos profesores y las buenas escuelas recibirán asignaciones especiales. La subvención preferencial se hace escalonada, dando más a los más vulnerables y disminuyendo gradualmente según el ingreso, de modo que abarque a más alumnos y aumente el efecto positivo sobre la integración social y la equidad que se asocia a esta política.

Loreto Fontaine.

Publicado: 04/11/2009

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