• 26/mayo/2010 •

Amor en Internet: Niveles de Encuentro

<b>Leonel González</b><br>Dr. en psicología, psicólogo organizacional de la Universidad Central de Chile.

Leonel González
Dr. en psicología, psicólogo organizacional de la Universidad Central de Chile.

Si quisiéramos hablar de un usuario medio de los sitios de Internet que existen para conocer personas, diríamos que son mayores de 30 y quienes, por alguna razón, se atreven a explorar la búsqueda del amor verdadero mediante el uso de estas plataformas web. Existen para ello diversos sitios y variedad de alternativas.

Algunos usuarios “ya vienen de vuelta” y poseen el aprendizaje de una relación fallida. Otros buscan, o más bien “navegan”, porque en el medio social en el que se desenvuelven “ya están todos emparejados”.

Entonces sucede. El conocer al otro por Internet pasa por varias etapas de desarrollo. Al principio, el mentado y escurridizo sentimiento (especialmente para los mayores de 35), comienza con el uso del mismo medio en cual se dio el encuentro con el/la otro/a (match, Cybercupido, Netlog, Facebook, etc). Estamos en una etapa que trata fundamentalmente acerca del conocimiento del otro mediante el intercambio de información básica. La primera búsqueda es visual para ambos, se ven fotos y luego se lee el perfil. En este nivel de conocimiento se utilizan fundamentalmente las tecnologías de información y comunicación (asincrónicas) para dejar recaditos en las fotos y en el libro de visitas, lo que yo llamo un coqueteo virtual. Luego de algún tiempo y después de innumerables mensajitos, subimos al siguiente nivel.

En esta etapa es donde se desarrolla la emoción. La estrategia cognitiva utilizada para enganchar al otro a un dialogo inocuo y de coqueto virtual ha potenciado el desarrollo de emociones cómplices. Es así como comenzamos a entrar al respectivo sitio web a diario, en ocasiones varias veces al día, solo para ver si el otro nos ha dejado algo. La necesidad de conexión con el otro aumenta a tal punto que ya no sabemos qué inventar para dejar mensajes, así es que a veces solo decimos “pasé a saludar…besitos” o “buen día” en el libro de visita. Desde el desconocimiento del otro que aún persiste, lo único que acá nos queda es, según Freud, la proyección…y dependiendo de la personalidad de cada cual podríamos pensar: “seguramente está ocupado/a” o bien “ya no le intereso” o seguramente ya conoció a otro/a…este hijo de la gran”.

Cuando de las visitas recurrentes al perfil del interesado y de los mensajitos nos movemos al uso de otras herramientas comunicativas, estamos en el siguiente escalón, allí donde la curiosidad y atracción ya permite el titubeo a veces tímido de otros temas en el chat. Este nivel se caracteriza por el uso constante de las herramientas del llamado Web 2.0, léase más específicamente mensajería instantánea. Desde el clásico msn al moderno Skype. Es en este nivel donde el intercambio de imágenes deja de ser estático (solo fotografías), y comienzan las videos conferencias.

Aquí viene la primera evaluación del otro en cuanto a la realidad física que posee. En este nivel nos dejamos ver y oír como somos. Aquí ocurre la primera cita en tiempo real, aunque virtual. Y para tal, algunos se colocan la mejor camisa y se arreglan el pelo. Los más extremistas, se llegan a colocar perfume. Todo sea por mantener y desarrollar todavía más la atracción del otro.

La variedad de temas va unida a la sinceridad y grado de asertividad de los participantes. Aquí comienzan las conversaciones de horas, aquí muchos discuten de gustos, fantasías y cosas que por lo general no se dirían en una conversación cara a cara, ni muchos menos en las primeras citas. El sexo virtual se desarrolla para muchos/as en esta etapa, aunque algunos lo querían desde el nivel 1. Aquí también termina un posible romance o bien comienza uno. Aquí también el interés erótico del otro puede ser sublimado hacia la amistad.

Próximo paso: de lo virtual a la cita

Si la relación de amor que se busca ha de prosperar, la cita real marcará el destino. En este nivel y luego de muchos e-mails, video conferencias y llamadas por teléfono se produce la cita frontal. Obviamente muchas personas no llegan a este nivel debido a las grandes distancias geográficas o emocionales u de otros tipos (casados pero interesados en sexo virtual, doña flores y sus muchos maridos virtuales), que se pueden interponer como barreras a un encuentro concreto. A esta etapa sólo llegan los persistentes….algunos encuentran lo que buscaban en el nivel anterior, y el sexo virtual y telefónico es el último estadio al que aspiran llegar. Razones hay tantas como cibernautas existen en esta aldea. Algunos querían experimentar, saborear algo diferente, otros simplemente no se atreven a buscar a alguien en realidad…porque tienen algún problema de autoimagen o autoestima y desean ser queridos de la forma imaginaria en que se describieron. Otros querían pagar la infidelidad siendo infieles, otros quieren “tirar una canita al aire” otras no tienen idea, pero se les sube la bilirrubina cuando se sienten deseadas por tanto galán que ronda con palabras sutiles y de albañilería.

En todo caso, para aquellos que se atrevieron a ir a la primera cita de tuertos, porque completamente a ciegas no es, las cosas pueden transformarse; y es justamente la incertidumbre la que inmoviliza a muchos. “¿Y si es un psicópata?” “¿Y si resulta igual que la mujer de atracción fatal?” “¿Y si me encuentra gorda?” Las frases en condicional pueden ser infinitas, tal cual lo son las inseguridades.

Sin embargo, en este nivel, la reflexión antes mencionada ocupa un tiempo que va desde segundos a meses y en algunos extraños y extremos casos, otros se toman años en conocer en persona a ese otro extraño, deseado y fantaseado. En lo positivo, este encuentro puede marcar el tipo de relaciones que se busca y desea.

Para la primera cita real, se sugieren algunas precauciones, aquí van dos consejos esenciales: Siempre cítese en un lugar público, un restaurante o un café son ideales.

Notifique a un amigo/a dónde estará y con quién, acuerde un llamado por teléfono de doble chequeo si eso le da mayor seguridad.

Si la relación se ha edificado con honestidad y transparencia, en este nivel el encuentro es genuino y puede multiplicarse. Sin embargo, si los encuentros virtuales no fueron del todo honesto, aquí es donde el quiebre se puede producir. Ahora bien, si la relación ha de prosperar, se comienza a visualizar el siguiente nivel: el del romance real y virtual.

En este nivel y dependiendo si las personas viven o no en la misma ciudad o zona, dependerá la frecuencia con que se vean en persona. Esta etapa se caracteriza por el comienzo de una relación sentimental, sexual y afectiva, con contacto físico real. Es innegable que algunas personas pueden alcanzar un estado de conexión afectiva, emocional y sexual a través del contacto exclusivamente virtual, pero lo que marca la diferencia es que en esta etapa las cosas son reales. Aquí quizás nos damos cuenta que estamos muy enganchados para volver a lo virtual y las personas se convierten en amantes incluso cuando estén casadas.

Esta etapa no está exenta de desafíos y áreas por explorar. Aunque los encuentros físicos son una realidad, la relación se mantiene y desarrolla de la misma manera en que fue creada, es decir, virtualmente. Dependiendo de los grados de coquetería detectados en el otro, se puede ser celosa/o virtualmente también. Aquí es cuando podemos volvernos locos, chequeando el perfil del amado/a varias veces al día para ver quién es el que coquetea con él o ella….aquí comienzan lo que yo llamo la “demarcación del territorio”. Dejamos mensajes bastante explícitos en los libros de visita para que todos aquellos que lo lean se comiencen a dar cuenta que el territorio está marcado. Y si esto no da resultados, entonces privadamente comenzamos a preguntar…..quién es ese leoberek que te escribe ese hijoé p. Y como los celos no son patrimonio de un género en especial, también se escucha….”quién esa mina, la rosa24, que a cada rato te deja mensajes”; o bien “por que tu amiga alejandra07 siempre me viene a ver y no dice nada…la muy yegua”. Los celos en este nivel son una expresión de la necesidad reprimida de definir una relación de exclusividad, o bien responde a las inseguridades propias de no ser correspondido y/o de tener una baja autoestima.

Solo en el primer caso hay salida en este tipo de relaciones virtuales, una vez que la relación ha pasado al siguiente estadio. Los celos virtuales o reales pueden contribuir a la relación como algunas especias a las comidas…En su justa medida, agregan sabor, si es demasiado, opacan todo lo demás.

Si la relación se desarrolla sin grandes apremios, los encuentros reales aumentan hasta llegar a un noviazgo más tradicional. Esto, si las distancias geográficas o emocionales permiten el aumento de encuentros reales. Entonces comienzan las planificaciones de vacaciones de verano o de fines de semana largos. Este nivel se caracteriza por la incertidumbre de cuándo nos volveremos a ver y bajo qué circunstancias. La planificación es esencial. No basta con generar un plan en términos de fechas y de logística, por ejemplo, transporte, estadía, hijos (si los hay), sino también financiera, porque cada encuentro -aunque sea una mini vacación- implica buscar recursos que procuren los encuentros y el crecimiento de la relación. Aquí se comienzan a decir te quiero sinceramente.

Leonel González.

Publicado: 26/05/2010

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