• 28/septiembre/2009 •

Arrate: ¿El verdugo de ME-O?

<b>Carlos Cuadrado S</b><br>
Director Ejecutivo de Grupo Vértice. Periodista. Magíster en Ciencias Políticas.

Carlos Cuadrado S
Director Ejecutivo de Grupo Vértice. Periodista. Magíster en Ciencias Políticas.

Subió de 1 a 4 puntos en la intención de votos tras el foro presidencial, arrebatándole a Frei y Enríquez-Ominami un 1% de su tajada. Logro obtenido gracias a la excelente performance que mostró durante su presentación, derrochando claridad y seguridad en sus planteamientos, frente al nerviosismo de Piñera, la parquedad del ex presidente de la república y la escasa penetración del diputado ex PS.

La diferencia ante sus adversarios la marcó por dos razones muy concretas: primero, porque en esta pasada no tiene nada que ganar ni perder, con cero posibilidad de llegar a La Moneda; y segundo, porque es un político que tiene convicción y coherencia sobre lo que piensa y lo que dice, con un discurso construido sobre una dilatada trayectoria dirigencial de más de 4 décadas.

Si antes del mal llamado debate presidencial, el principal obstáculo a vencer para ME-O era el candidato del oficialismo, ahora el representante del Juntos Podemos aparece como una amenaza flagrante y un eventual verdugo en sus aspiraciones por llegar al balotaje. El aumento en la intención de voto de Jorge Arrate es indirectamente proporcional a las probabilidades de que el marido de Karen Doggenweiler acceda a segunda vuelta.

Esto se debe a que el nicho electoral al que apela el abanderado de la izquierda extraparlamentaria forma parte de la base de apoyo que el filósofo y cineasta actualmente tiene, por lo que cualquier aumento en el respaldo ciudadano del ex ministro de Allende, pasa necesariamente por una fuga de votos desde la candidatura de Enríquez-Ominami.

Otro elemento que a estas alturas debe preocupar al joven aspirante a la primera magistratura y que puede minar de manera seria su opción de triunfar sobre Eduardo Frei, es el dato lanzado por la encuestadora Ipsos una vez terminado el debate, al registrar que un 70% de quienes vieron la exposición presidencial por TVN no cambiará su sufragio el 13 de diciembre próximo. De corroborarse esta variable, es muy poco el margen de acción que le queda a ME-O para mejorar su tercera ubicación en la carrera por el sillón de O`Higgins, cuyo escenario se agrava al constatar lo envejecido del padrón electoral, donde los jóvenes –su principal plataforma de apoyo- no están inscritos (sólo un 40% de los menores de 40 años podrá ir a las urnas a fin de año).

La ruta de Marco

¿Hacia dónde debe apuntar ME-O entonces para evitar que Arrate se transforme en su chacal de la trompeta? En primer lugar, si se analiza el porcentaje de votos obtenidos por la izquierda extraparlamentaria desde el retorno a la democracia, cabe esperar que el abanderado del Juntos Podemos esté próximo a alcanzar el techo de ese sector, por lo que el diputado debe apuntar con su discurso a contener un crecimiento que supere el 5%, ya que cualquier cifra superior los distanciaría aún más del líder falangista.

Logrando ese objetivo, paralelamente debe concentrar sus esfuerzos en la campaña territorial y en continuar dirigiéndose hacia el electorado más progresista que está con Frei, que se sostiene más por un respaldo histórico hacia la Concertación que por compartir principios con el senador DC. Ese es un voto blando al que debe intentar convencer con propuestas que le son propias del mundo que representa.

El factor tiempo también es vital y debe ser considerado por Enríquez-Ominami en la recta final, ya que quedan cerca de 80 días para los comicios y requiere abarcar la mayor cantidad de zonas del país para llegar con su mensaje, especialmente en el segmento de hombres adultos y tercera edad, donde tiene una amplia desventaja en relación a sus contrincantes. ME-O debe apuntar a enclaves electorales específicos que le permitan obtener los 4 o 5 puntos que lo distancian de Frei y no desgastarse en llegar a segmentos que bajo ninguna circunstancia votarán por él.

De lograr conjugar adecuadamente estos puntos y de seguir el líder del conglomerado oficialista cometiendo el error de enfrascarse en una campaña sucia con Sebastián Piñera, las cifras en los próximos sondeos debiesen registrar una nueva alza de Enríquez-Ominami, colocándolo en una inmejorable posición para acceder a segunda vuelta.

Carlos Cuadrado S.

Relacionados: