• 15/octubre/2009 •

Arriba en la cordillera

<b>Rodrigo Herrera Castro</b><br>Periodista y comentarista deportivo de Mega.

Rodrigo Herrera Castro
Periodista y comentarista deportivo de Mega.

Es cierto, clasificamos al mundial y eso ya es un buen motivo para festejar largo. Será la octava vez que una selección chilena asista a la Copa del Mundo. El 30 fuimos por invitación al igual que el 50, el 62 por ser locales, el 66 clasificamos enfrentando a 2 rivales, el 74 por la no presentación de la URRS, el 82 jugando sólo con Ecuador y Paraguay y el 98 por diferencia de goles. Está es la primera vez que clasficamos con la autoridad que da el haber sido el segundo mejor equipo sudamericano en un desafío de todos contra todos. Este detalle hace al análisis distinto, la roja es un equipo que avanza firme por la carretera con un buen conductor y con hoja de ruta clara.

No se si este será el mejor momento del seleccionado chileno en su historia, pero en lo que a solidez de la estructura se refiere, sólo es comparable con lo ocurrido para 1962. Siento que estamos ad portas de algo grande y eso que viene no es sólo la expectativa de una buena performance en el mundial, es la inminencia de la consolidación de nuestro balompié como una potencia sudamericana, es el respeto que hoy se nos tiene transformado en consecuencia. No me interesa tanto ser campeón del mundo el 2010 como el que se pavimente el terreno para clasificar de esta manera a los próximos 2, 3 mundiales, para que vamos a pelear la Copa América, para que Argentinos y brasileños tengan miedo de jugar en Santiago. Ganar Sudáfrica 2010 es la demagogia en patines, lo que no quiere decir que no se vaya a jugar al límite de nuestras posibilidades.

Bielsa nos demostró que es posible, y debe seguir. Mayne Nicholls prometió un cambió radical y lo está consiguiendo.

De la continuidad del Rosarino y Harold depende que Chile sea una verdadera potencia.

Rodrigo Herrera Castro.

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