• 23/agosto/2009 •

Arroz bien graneado

<b>Rodrigo Herrera Castro</b><br>Periodista y comentarista deportivo de Mega.

Rodrigo Herrera Castro
Periodista y comentarista deportivo de Mega.

Para quienes gustamos del atletismo, el Mundial de Berlín ha sido un manjar. Se han batido récords, hemos visto desempeños sobre humanos y llorado momentos de dramatismo como el fracaso de la rusa Isimbayeva.

No hay 2 opiniones sobre cúal es el lugar de Chile en este concierto: simplemente el de decorado, esos atletas que participan para sumar más no para ganar. La culpa no es exclusivamente de nuestro biotipo, de la falta de recursos, del plan Ado, de los desfalcos en Chiledeportes, va muchísimo más allá. Somos arroz graneado porque no entramos en el círculo del dopaje. Así de simple, así de directo.

Una cosa es que nos maravillemos con la rapidez y simpatía de Bolt y otra distinta es que creamos que nunca en su vida ha consumido esteroides. No estoy diciendo que se haya “pichicateado” para batir los record en 100 y 200 metros planos, sino que en su desarrollo necesitó la ayuda de estimulantes prohibidos para alcanzar su actual forma. Por más que se gasten millones en las pruebas antidoping hay laboratorios que invierten más plata aún en desarrollar los bloqueadores de esos exámenes. Hoy ya estamos en la etapa de las drogas de diseño y se seguro deben circular por ahí inventos que en la IAAF (Federación Internacional de Atletismo) ni conocen.

Ya se habla del doping genético o la posibilidad de intervenir los cromosomas de los atletas para mejorar, por ejemplo, el volumen de oxigeno en la sangre. Si eso existe, nunca se va a detectar. Acabo de ver una foto de la/el sudafricana/o Caster Semenya vestido de hombre cuando era chica/o. Una revista suiza aseguró tener antecedentes irrefutables que es hermafrodita y que en su país lo sabían pero se arriesgaron a llevarla/o porque era una medalla segura.

Si Semanya es mujer merece que todos le roguemos perdón, pero si es hombre o hermafrodita será otro ejemplo más del espíritu que atraviesa el atletismohoy en día. Ya no queda fair play, ya no existen valores que respetar, el único Díos que se venera es el triunfo y a cualquier costo. No nos compremos la historia de la Isla de la Fantasía o del juego limpio que nos quiere vender la IAAF. Todo se pudrió hace mucho rato y para ver un poco de transparencia hay que ir a los meeting atléticos de los colegios y ni soñar con algún día conseguir una medalla olímpica. Eso es imposible para nosotros, al menos que queramos experimentar con un chico, poniéndolo a disposición de un buen laboratorio para que lo use como conejillo de Indias de un experimento genético a cambio de una presea dorada futura. Yo prefiero que sigamos siendo arroz graneado.

Rodrigo Herrera Castro.

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