• 27/noviembre/2020 •

Causa y Efecto

<b>Mauricio Gallardo Castro</b><br>
Consultor, Autor y Columnista<br>
#BYU @mgcconsultingcl<br>
www.mgcconsultingcl.com

Mauricio Gallardo Castro
Consultor, Autor y Columnista
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En el marco del rol político vemos que las expectativas siempre necesitan actualización, especialmente en estos casos cuando ya se ven en el camino imperfecciones en un plano cotidiano y la oportunidad de mejoras para cumplir con un bien mayor, la representatividad al más alto nivel. Así entonces, y como consecuencia, parece que el bien entendido síntoma de las sociedad logra notar que las diferencias permanecen como una manera de advertir que no es mucho lo que se puede avanzar sin un serio remezón de actualidad.

Las idas y vueltas al poder, por ejemplo, indican que nada es perfecto en este entendido. Por supuesto que la mayor inquietud se refleja cuando por una razón menos ostentosa, lo números no cuadran. Hablamos de que de algún modo la relación entre el poder de decisión y las sociedades en todos los segmentos, comparten la idea que el presente es el resultado de un millar de determinaciones que en su conjunto se entiende como política contingente en su tiempo. Además el recorrido histórico demuestra que la capacidad es materia de madurez y narrativa que solo se consigue sino a través de las experiencias.

Referirse a lo anterior, solo deja en claro que las causas y efectos son una ciencia digna de entender con buenos referentes, no solo de su localidad, también en todo el mundo, donde podemos encontrar ejemplos que podrían eventualmente ayudar, a saber de momento el grado de desarrollo que les acompaña. Las sociedades de ese modo se conocen mejor, y así otro bien está en observar los resultados que hay en sintonía con el presente y con la seguridad que presta su análisis más acabado sobre el mismo caso de su convivencia. Mirar así, simplemente deja un barniz algo más que convincente, con proporción aceptable para medir la realidad de su pueblo.

Por cierto que dudas siempre van a existir, pero eso no significa que el avance de la locomotora se vea limitado. Sabemos que, en el campo de lo público se considera demasiado importante asumir un rol más cuidadoso sobre cuestiones de ámbito personal en confianza y transparencia, lo que determina la calidad y destreza de las funciones a evaluar, aunque los observantes y sus constantes críticas sean algo abrumadoras a la hora de practicar. Pero así es la realidad, con ventajas que para muchos se traduce en mayor poder, y sin otro detalle.

Todo lo que se refiere a cómo entenderse en el plano de la prueba de fuego, ya sea en circunstancias adversas y/o más difíciles, no es más que otro elemento que nos indica de qué estamos acompañados. Un fuerte remezón a la actualidad, y quizás podemos decir que son efectos o consecuencias que, a juzgar por las expectativas, se asume como un caso más de muchos en distintas áreas. No es minimizar un escenario claramente complejo, pero seguir una nota menos acelerada, ayuda demasiado en este plano. En vista y considerando que nos tocó a todos el llamado al cuidado, mejor suponer que la posibilidad de atrincherarse con una idea más de peso, es mejor aún. 

La razón de la política es hacer que todo funcione lo más cercano a la realidad que le demanda. El mercado juega un rol para que estos elementos estén disponibles a tal función. Por otro lado, no importa con cuánta información se cuente, es el siguiente paso el que dice cómo se viene la mano, a decir, la decisión. No es una ideología, es simplemente sentido común, y con bastantes ingredientes realistas. Digamos que, el buen uso de las impresiones logradas son en el círculo cercano, materia de buena adaptación.

Saber sintonizar con aquella realidad, requiere de una estructura organizacional que demuestre que su construcción no es mayor ni menor a quienes lo sustentan, es decir, el cuidado de que las grandes multitudes se vean participes de un rol mayor, una medida tanto conveniente como meticulosa, a saber equilibrio que se sigue constantemente. Buscamos siempre que, dentro de un llamado poder, encontremos el bien transversal, pero eso requiere esfuerzo de ambos extremos. Hablamos de obviedades, pero siempre recordarlas concuerda con la situación mayor, el bien común. 

Finalmente, si hablamos de encontrar la dirección correcta en el tiempo y lugar correcto, entonces nos referimos a algo más que simplemente demanda de masas, control y actualización. Si colocamos nuestro desempeño ciudadano con objetividad, la respuesta es igual a ello, o mejor, haciendo del método social una mecánica superior a una interpretación, la ventaja de hacer política. La historia de los pueblos nos enseña mucho sobre el origen de los buenos y malos proyectos, sin importar cuán grandes hayan sido sus modelos. Lo interesante está siempre en cómo ello determinó entre otras cosas, la calidad de vida social y política de sus pueblos, con un claro objetivo, siempre sus causas y efectos.

Mauricio Gallardo Castro
@mgcconsultingcl
mgcconsultingcl.com

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