• 28/diciembre/2010 •

Cómo cambiar el paradigma de la educación técnica en Chile

<b>Sergio Quezada</b><br>Director Community College de Santiago. Universidad Central.

Sergio Quezada
Director Community College de Santiago. Universidad Central.

Fortalecer la educación técnica de nivel superior y generar más fuerza laboral en esta área es importante para el desarrollo de cualquier país. El tema ha sido tratado en varios gobiernos, pero no se ha visto un avance concreto.

Recientemente en un diario de circulación nacional se señaló que el actual Gobierno está estudiando la posibilidad de otorgar nuevas becas y reforma al aporte fiscal para potenciar la educación técnica. Asimismo, se señala que si bien ingresan cada vez más técnicos a estudiar, la mitad no termina su carrera. ¿Cuál es la razón de la alta deserción?

Sabemos que las carreras técnicas cumplen un rol social fundamental, entregando la oportunidad de estudiar a quienes no pueden costear una carrera de 5 o 6 años. Por lo mismo, aumentar las becas además de ser un incentivo, suple una carencia económica que muchas veces obliga a los alumnos a dejar de estudiar y trabajar.

Si bien lo financiero incide, no es el único factor que influye en la decisión de los alumnos de desertar. En los últimos años ha aumentado el interés por carreras técnicas, pero en general en el mercado no son bien reconocidas, lo que creo tiene que ver con la formación. Las carreras técnicas serán bien valoradas en la medida de que se formen buenos profesionales; ahí comienza la senda para cambiar el paradigma de la educación en Chile.

Existen instituciones que desarrollan su programa de estudio en cuatro paredes, no hay relación con la empresa, con el usuario, en el sentido de preguntarse ¿cuál es el profesional que estamos entregando?, por lo que al egresar el técnico no se encuentra preparado para enfrentar el mercado laboral.

Es importante darse cuenta de esto, los programas se deben desarrollar desde el principio con el colegio, principalmente con los alumnos de enseñanza media técnico profesional (para conocer sus inquietudes y expectativas), con los ex alumnos (para conocer su experiencia), con la empresa (que captará fuerza laboral) y con otras instituciones nacionales o extranjeras (con las que se pueden formar alianzas para reconocer créditos y articular programas, doble titulación, intercambios, entre otros).

Asimismo, se debe tener en cuenta que dos años es muy poco tiempo, hay que tener claro el objetivo final cuando se realiza un plan de estudios, es decir, qué competencias son necesarias desarrollar en el estudiante, para que se desempeñe de la mejor manera en el mercado laboral. De la misma forma, se debe entregar una formación teórica fuerte, pero inmediatamente trabajar con conceptos aplicados y para eso es necesario contar con infraestructura adecuada.

Hay demasiados aspectos que se pueden mejorar para motivar al estudiante a continuar con su elección y no desertar a mitad de camino. La iniciativa del Gobierno es asertiva y oportuna, es un trabajo arduo y de mucho tiempo, pero vamos por el camino correcto para aumentar la educación técnica de nivel superior.

Sergio Quezada.

Publicado: 28/12/2010

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