• 28/abril/2010 •

¿Cómo enfrentar el aprendizaje después del terremoto y/o tsunami?

<b>Angélica Miranda Castillo</b><br>Directora de Pedagogía en Educación Diferencial Universidad San Sebastián Sede Osorno.

Angélica Miranda Castillo
Directora de Pedagogía en Educación Diferencial Universidad San Sebastián Sede Osorno.

En la actualidad el aprendizaje es concebido como un proceso individual, que se construye de acuerdo a las experiencias donde participa el ser en desarrollo, se caracteriza por ser permanente y abarcar todo el ciclo vital. El aprendizaje es un cambio o modificación en los procesos que sustentan el comportamiento, un problema de aprendizaje sería una alteración en los procesos que están en la base del rendimiento (Careaga, R. 1995).

Los procesos que sustentan el aprendizaje serían los procesos cognitivos y afectivo-sociales. Los procesos cognitivos serían la atención, memoria, percepciones, psicomotricidad, pensamiento y lenguaje. En los segundos encontramos capacidades, estilos cognitivos, ritmos y estilos de aprendizajes, autoestima, autoconcepto académico, intereses, motivaciones y relaciones interpersonales.

¿Qué pasa cuando estos procesos se alteran producto de alguna catástrofe como lo vivido el 27 de febrero en el terremoto y/o tsunami? Sin lugar a dudas que el aprendizaje de estos niños se ve afectado significativamente y tienen altas probabilidades de presentar necesidades educativas especiales, ya que sus principales entornos cambiaron drásticamente. Muchos de estos niños han perdido sus hogares o han sufrido la pérdida de un ser querido (padres, abuelos, tíos, primos, amigos) y han visto con angustia que no sólo se derrumban sus sueños como familia, sino también las de sus familiares, amigos y vecinos del barrio. ¿Cómo enfrentar la pérdida del trabajo de alguno de sus padres o de ambos?, ¿Cómo no angustiarse cuando las necesidades básicas no están satisfechas (vivienda y alimentación) y se aproxima el invierno?, ¿Cómo pueden estos niños prestar atención en clases y aprender cuando sus figuras significativas están angustiadas (familiares y profesores) o cuando algunos compañeros no llegaron?

Cabe destacar que los procesos afectivo-sociales influyen poderosamente en el aprendizaje, lo condicionan, ya que son la base para que las personas puedan estar preparadas para aprender, sin lugar a dudas que un niño con temor, angustia, tristeza, enojo, desmotivado no estará en las condiciones para aprender, su capacidad de atención será más baja, por lo que sus periodos de atención concentración disminuirán y los contenidos no serán registrados en la memoria a corto y largo plazo, ya que para aprender tengo que voluntariamente hacer un esfuerzo por aprender y despegar diferentes estrategias para recordar.

Se requiere entonces una atención especializada para los niños y sus familias, ya que estas están en un periodo de duelo, ya sea por sus pérdidas materiales o humanas, lo que implicará un proceso largo y doloroso de adaptación a la nueva situación, y comprender que en este proceso las personas pasan por diferentes etapas: Shock, negación, profunda tristeza hasta llegar paulatinamente a la aceptación. Se requiere en primer lugar trabajar con las figuras significativas de los niños, especialmente padres y profesores para que puedan transmitirles tranquilidad y seguridad. Se necesita mucha comunicación entre los miembros de la familia y la comunidad, necesitan escucharse unos a los otros con el fin de que puedan verbalizar sus temores y puedan vivenciar lo ocurrido de una forma más constructiva y esperanzadora.

Los profesores deben entender que los alumnos estén más inquietos, menos concentrados en sus deberes, más conversadores, ya que estas conductas escapan a su voluntad, además deben tener más paciencia para enseñar, puesto que los ritmos de aprendizaje serán más lentos, ya que sus interese y motivaciones cambiaron.

En fin debemos comprender que estos niños ya no son igual que antes, ya que las circunstancias cambiaron, pero es necesario que cada persona tome conciencia que no podemos lamentarnos toda la vida por lo ocurrido, sino que podemos construir nuestras vidas positivamente a pesar de la adversidad.

Angélica Miranda Castillo.

Publicado: 28/04/2010

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