• 14/octubre/2009 •

Conflicto en La Araucanía

<b>Miguel Ortiz</b><br>
Administrador Público. Magíster en Seguridad y Defensa, Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos de Chile (ANEPE) Secretario de Estudios de la Universidad Central.

Miguel Ortiz
Administrador Público. Magíster en Seguridad y Defensa, Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos de Chile (ANEPE) Secretario de Estudios de la Universidad Central.

Claramente la estrategia de los gobiernos de la Concertación hacia los actos de violencia de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) ha demostrado ser absolutamente ambigua y por ello inefectiva, lo cual vemos reflejado en la socialización de la información que ha circulado por la prensa de que continuarán los actos de fuerza, ahora en las zonas urbanas.

Más allá de los orígenes del conflicto, es un signo preocupante que el Ministro del Interior admita la existencia de esta estrategia de intensificación de la violencia. Es preocupante porque Pérez Yoma, desde que asumió, ha sido constante en la minimización de los problemas de seguridad en La Araucanía, y frente a cada hecho de esta naturaleza ha declarado que son situaciones aisladas pero que se encuentra bajo control. Cuando dicho Ministro asume que se aplicará la Ley Antiterrorista y que además hay grupos más radicales, es porque la situación es más grave de lo que aparenta.

La intención de trasladar la violencia desde lo rural a lo urbano también preocupa, ya que es una demostración que esta estrategia está funcionando en la medida en que los objetivos y metas se están consiguiendo sin mayores costos para los grupos radicales.

Desde mi punto de vista, la radicalización se ha producido por la falta de voluntad política del gobierno actual en la mantención del orden, paz y tranquilidad en la zona del conflicto. En efecto, cuando la Presidente expresa que no aplicará la Ley Antiterrorista en los casos que tengan relación con la reivindicación de tierras es una clara señal de que una forma de obtener rápidos resultados con mínimos costos es a través de la fuerza. Más todavía cuando Carabineros es cuestionado cuando utilizan los medios materiales y reglamentarios que el Estado le otorga para mantener el orden en el territorio nacional.

Paralelamente, nos encontramos en un año electoral, y de acuerdo a las encuestas el gobierno cambiaría de signo político, y quién se perfila como favorito para ganar las elecciones es una persona que ha declarado en reiteradas ocasiones que hará cumplir la ley y no tolerará actos de violencia como estrategia negociadora.

Es que al no querer enfrentar los problemas como corresponde por el sesgo ideológico de quien gobierna termina empeorando la situación. Al no querer aplicar la Ley Antiterrorista cuando es necesario hacerlo; al ridiculizar las medidas de seguridad adoptadas por los particulares en vez de apoyarlos frente a la delincuencia organizada; al minimizar los hechos de violencia cada vez más graves; al enfrentarse a una interpelación parlamentaria con una actitud desenfadada, termina empeorando la situación de los inocentes por la inseguridad en que se vive, la cesantía por la baja inversión y la discriminación de la que son objeto por culpa de los movimientos radicales.

En mi opinión, la situación de violencia podría empeorar, ya que el éxito de esta estrategia se encuentra asegurado durante este gobierno, pero no en el próximo, dado el tenor de las declaraciones de Piñera en este sentido.

Miguel Ortiz.

Relacionados: