• 14/diciembre/2010 •

Cuando la PSU se viene encima

<b>Patricia Escobar Undurraga</b><br>Directora Psicopedagogía Universidad Andrés Bello.

Patricia Escobar Undurraga
Directora Psicopedagogía Universidad Andrés Bello.

Los días 13 y 14 de diciembre estudiantes cuartos medios de los diferentes establecimientos educacionales de la región deberán rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU), proceso que produce un gran nerviosismo y ansiedad por parte de los estudiantes y familiares. En general no existe una receta única para lograr resultados satisfactorios en los resultados, pero sí estrategias que los alumnos pueden potenciar estos últimos días.

Se debe tener claro que lo que ya no sé planificó adecuadamente respecto a todo el manejo de los contenidos es imposible tratar de hacerlo ahora, no obstante se pueden organizar ciertos elementos del estudio. Lo primero, es priorizar aquellos contenidos que requieren reforzamiento, utilizando y aprovechando adecuadamente el tiempo que queda. Se sugiere que revisen cuáles son sus fortalezas y debilidades, identificando aquellos temas que les cuestan más versus los que se hacen más fáciles. De esta manera podrá ejercitar ciertos contenidos en donde exista una menor comprensión logrando clarificar la materia.

Otro elemento a considerar es la planificación de los días, estableciendo una rutina seria y comprometida de estudio, confeccionando un horario de trabajo, teniendo presente las horas de estudio, las de ejercicio y las de descanso. Cantidad no es sinónimo de calidad. Aquí debe evaluar el espacio de trabajo, lugar, estrategias de organización, elaboración y verificación de estudio.

Y como la fecha ya está encima, una buena opción descansar y relajarse. No salir el día antes de la prueba, acostándose temprano y organizando todos los elementos que necesitará para el otro día, dejar a mano el carnet de identidad para así evitar estar corriendo ese mismo día; comer sana y livianamente; evitar de hablar del tema, para así no ponerse nervioso, sugiriéndoles también a los padres manejar su propia ansiedad. No automedicamentarse ni tomar bebidas que estimulen la atención, ya que pudiese producir efectos contrarios, y finalmente, confiar en sus capacidades y establecer un ejercicio mental de autocontrol y manejo de las emociones, para evitar bloqueos mentales y angustia.

Patricia Escobar Undurraga.

Publicado: 14/12/2010

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