• 02/febrero/2010 •

Día de Sin Valentín (recuerda que eres humano)

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

ENAMORAMIENTO: Estado patológico pasajero que hace que dos seres humanos, influenciados por una disfunción hormonal revolucionaria, químicamente inexplicable, encuentren bello lo que no es, e idealicen todo aquello que, en estado normal, sería impresentable.

(Loreto Ibáñez Fontan)

Hace un calor tan grave, que de seguro los millones de enamorados que celebran este día en todo el mundo, poco se acuerdan del clásico San Valentín que tan acalorados los mantiene. El pobre Santo, nacido en la Roma del siglo III, bajo el Imperio de Claudio II, (¡qué sé yo si es cierto o el mero invento del publicista «vivo» que instauró este día!), que en el año 270 a.c, fue asesinado por casar, de acuerdo a los ritos de la Iglesia, a todas aquellas parejas que, tampoco sé por qué motivo (ni me importa… verán que ando particularmente amarga), no tenían el derecho para unirse en sagrado sacramento… imagino aquí que, tal vez en esos años, San Valentín era una especie de abogado «trucho», que apuraba los divorcios, encontraba los resquicios para evadir la bigamia, y por qué no, unir el amor de dos seres pertenecientes al mismo sexo… y es cuando pienso cosas como éstas, cuando me da por respetarlo. Como único dato real, sólo puedo decir que, supuestamente sus restos, descansan en la Basílica del mismo nombre, en u pueblito italiano llamado Tervi (¡italiano tenía que ser el muy cachondo! ¡Cómo adoro a los italianos!)

Sin embargo confieso que por años odié a este Santo, primero, porque en mi época de reportera de televisión, siempre era yo la elegida (creo que «maquiavélicamente» por mis adorados jefes o jefas) para hacer la clásica nota sobre «El Día de San Valentín»… cada año la misma historia: YO, la reina de los reportajes más «hardcores», la Chica Dura del Periodismo Nacional, castigada preparando la maldita notita rosa que tanto odiaba. Mi segunda razón, era también clásica: San Valentín=El Día de Los Enamorados… y obviamente, en mi azarosa vida, lo último que me ha tocado es celebrar algo que se relacione con el «enamoramiento».

Siempre digo que no voy a contar historias personales, pero ¡¡¡perdónenme ustedes y mis jefes actuales!!!, no puedo evitarlo… la última vez que tuve una cena para celebrar (aquí casi escribo la palabra «puto» antes de Día <y hubiese quedado algo así como «El Puto Día de Los Enamorados>) el Día de los Enamorados, fue junto a mi ex marido (¡no pienso decir cuál de mis ex maridos!… ¿no querían San Valentín? Pues es lo que tengo para ofrecer -jajajajajaja-, y siempre tengo pruebas), pero en lugar de celebrar nuestro «enamoramiento», terminamos contándonos las razones de nuestro «desenamoramineto», lo que no por ello dejamos de celebrar (ese ex marido mío es un hombe muy, pero muy grande… y merece todo mi cariño y respeto).

En fin… si se trata de rematarla, voy co otra confesión personal… mi sobrino favorito, el menor, es el demonio hecho humano (por suerte recién tiene cuatro años), pero adivinen cómo se llama… obviamente su nombre es Valentín (luego mi hermana -a quien amo- dice que yo soy la más disfuncional de la familia)

¿Qué me quedaba? Olvidé y purgué todo mi odio contra San Valentín, que debe haber sido un gallo bien choro: ¡¡¡miren que andar dándoselas de Celestino!!!… a veces pienso que tal vez la Iglesia nada tuvo que ver con su asesinato… ¿quién se atreve a desmentirme con hechos concretos? Yo creo que lo más probable es que lo mató un marido a una amante despechados, pero como todas las historias cambian y cambian con el tiempo, aquí tenemos a San Valentín… el Santo de los Enamorados, toda su publicidad de besitos corazones… ¿su color favorito? El rosado… (no va a faltar el huevón homofóbico que le diga «mariquita», pero -otra vez perdón- de acuerdo a las últimas críticas que he leído sobre el recién estrenado Gabinete Ministerial del nuevo Presidente Chileno, al menos yo, tengo muy claro que una cosa es ser Gay, lo que merece todo el respeto del mundo, y otra cosa es ser maricón… lo digo por quienes se han quejado, de un lado u otro por el nombramiento de grandes hombres cuya historia política estaba lejos del nuevo mando).

No pienso alargarme… ya habrá concluido que mi Día de San Valentín fue, como siempre, el Día de SIN Valentín.

Además no me pienso dejar ganar… ya tenemos el Día de la Mujer, el Día del Orgullo Gay, el Día Sin Fumar, y un amigo muy querido, Marcos Huberman, me encargó trabajar en el Día de la Suegra (¡cuello camello… ya está patentado y tiene marca registrada!) así que un día más, un día menos me importa un… juro que iba a decirlo, pero ese también tiene su día y todos sabemos que ya hace mucho tiempo que está institucionalizado.

¿Entonces? Mi preguntas es ¿hasta cuando San Valentín o Sin Valentín?… Lo que espero es que todo salga bien con el Día de la Suegra (tengo varias, lo confieso, y con todas me llevo bien), también espero que el próximo Gobierno instaure el Día del HOMBRE (odio la discriminación positiva) y juro que yo misma me voy a encargar de promover el Día de Los Bipolares.

Mientras tanto, que apenas me quedan dos semanitas de vacaciones, acabo de ganar el premio gordo de la Lotería…. ¡conseguí una hora con el doctor John Gottman! ¿Qué quién es? ¡No van a creerlo! Es el director ejecutivo del Relationship Research Institute, de Seattle… El famoso Laboratorio del Amor, sus Efectos y Causas. ¿Lo curioso? que cuando expliqué mi caso no me cobraron…. ¡¡¡me llevan de conejillo de Indias!!!

*** Nunca olviden por qué escribo: Según dice el analista Andrés Rojo «La existencia de un sistema de prensa pluralista no es un asunto de conveniencias para el Gobierno o para la oposición, sino que es una necesidad de la totalidad del sistema político de un país, y mientras los periódicos, radios y canales de televisión sigan dependiendo del interés partidario, por mucha elegancia que se aplique en ese propósito, nunca avanzaremos a una democracia madura. Los romanos construyeron un imperio, en parte, porque los generales triunfantes tenían un siervo con ellos para susurrarle al oído: “Memento Mori” (“Recuerda que eres mortal”… y San Valentín murió como todos, tarde o temprano, vamos a morirnos).

Un afectuoso abrazo, con la promesa de volver a la contingencia la próxima semana.

Loreto Ibáñez Fontan.

Publicado: 15/02/2010

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