• 10/noviembre/2010 •

Día del Psicólogo

<b>Loretto Torres</b><br>Directora Psicología Universidad San Sebastián.

Loretto Torres
Directora Psicología Universidad San Sebastián.

En el marco de la celebración del día del psicólogo el 9 de noviembre, deseo compartir algunas reflexiones acerca de nuestro quehacer. La primera se refiere a entender que la psicología es una ciencia. La investigación en psicología nos ha permitido comprender la importancia de las relaciones tempranas de apego entre la madre y el niño, y que se han transformado en políticas de Estado como el Programa Chile Crece Contigo o manteniendo abierta la discusión parlamentaria respecto a la extensión del post natal. Hoy nadie dudaría que el apego seguro permite fomentar ciudadanos más sanos física y emocionalmente, seguros de su autoestima y con mejores habilidades para la convivencia social. Todo esto es posible conocerlo por el cúmulo de investigaciones donde la psicología ha aportado a mejorar nuestra calidad de vida.

Otro aspecto se refiere a entender la psicología como arte. Reconozco en cada uno de los psicólogos y en especial a los que se dedican al ámbito clínico, una veta de artista. Una de las áreas más clásicas de la psicología es ayudar a través de la palabra, lo que no sólo requiere dominio y conocimientos, sino también la habilidad del artesano de crear junto al paciente algo nuevo o distinto. Alguna vez escuché una muy buena metáfora de nuestra profesión: “somos decoradores de interiores”. La psicoterapia es una herramienta importante de cambio, ya que el reconocimiento social y la legitimización de nuestro trabajo en la comunidad dejó atrás prejuicios que obstaculizaban la atención. Hoy, ir al psicólogo no significa estar loco. Cada vez más personas consultan espontáneamente e incluso son capaces de realizar una atención preventiva.

Finalmente, creo que la psicología no tiene límites. Esta frase sencilla es de gran complejidad. Así como el ser humano está inmerso en distintas realidades y experiencias, la psicología se transforma a nuevos campos con una velocidad vertiginosa. Se requieren psicólogos especialistas en áreas nuevas. Un ejemplo es la necesidad de preparar psicólogos para enfrentar crisis y grandes catástrofes. A nivel nacional, hemos conocido del trabajo de nuestros colegas en Chaitén o en el rescate de los mineros, aunque esa línea de trabajo aún es incipiente, por lo que debemos fomentar la formación especialistas en ámbitos emergentes. Si bien en cada campo de la psicología abordamos distintas necesidades, creo que los psicólogos compartimos algo esencial: el interés por el bienestar del ser humano. Muchas felicidades a todos.

Loretto Torres.

Publicado: 10/11/2010

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