• 02/febrero/2015 •

Decisión

Decisión

Mauricio Gallardo Castro
Consultor, Autor y Columnista
#BYU @mgcconsultingcl
www.mgcconsultingcl.com

<b>Mauricio Gallardo Castro</b><br>Consultor, Autor y Columnista<br>#BYU @mgcconsultingcl<br>www.mgcconsultingcl.com

Mauricio Gallardo Castro
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Tal parece que los atributos humanos no son suficiente ante encuentros con situaciones que por lo demás, siempre probarán nuestro real pensamiento hacia lo fundamental, la vida. En sí este tema trae muchos cuestionamientos ya que en primer lugar, estamos hablando de algo que somos completamente dependientes, pero no (hasta ahora) de ningún otro individuo en nuestras mismas condiciones. Ciertamente que las limitaciones respecto a cómo direccionar este asunto tan delicado, no son completamente a favor, o completamente en contra, pero sí está la posibilidad de dejar huellas mucho más profundas que lo acostumbrado ante un gesto humano.

La vida es por sí sola algo muy poderoso, no medible, prácticamente esencia de todo existir, sin embargo, cuando estamos frente a lo que “políticamente” deben haber acuerdos para reconocerlo tal cual y considerando todos los conocimientos adquiridos bajo el intelecto y cultura involucrada, esto se transforma en tema para mayor análisis. Ejemplos tenemos muchos de cómo volvernos reconocibles estéticamente, como también dentro de lo que son los derechos básicos y por qué no decirlo, respecto a nuestra identidad  social. Sin embargo, a poco andar estas temáticas nos demuestran una vez más que estamos aún en algo que llamamos, la eterna deuda.

No fue hace mucho cuando algunos tópicos nos comenzaron a “despertar” de un coma que prometía más menos a algo así como, costumbre cultural y sin vuelta atrás. Por suerte durante estos últimos años, algo que no tiene mucho que ver con tales advertencias, como lo es la tecnología, nos hizo un click feroz en nuestra corteza. La consecuencia no tardaría mucho en llegar, esto sí que es un aire a desarrollo. Dicho por su nombre, la ignorancia se hizo notar, el juego había terminado, la conservación del silencio pronto daría un giro radical. Hablamos del hecho de que, lo que antes era absolutamente ignorado y castigado incluso si era parte de una conversación, por lo menos para la mayoría, hoy eso ya sería parte de un monumental cuestionamiento.

Hemos visto muchos temas hasta hoy, pero hay algo más en el camino, es lo que tiene que ver con nuestra percepción de qué es derecho y qué es digno. Digamos que aquí hay un asunto que requiera más que un par de mensajes ideológicos, pero sobre todo, proyector. De acuerdo al código civil, todo cuidado y libertad de persona individual, está asegurado, mientras se cumplan lo que conocemos como bien común y bienestar social, de salud, como también de suficiente espacio para su desarrollo complementario personal.

En vista y considerando que ya estamos viviendo una nueva etapa en donde los cuestionamientos van hacia un camino un tanto pedregoso, ya que no es frecuentemente visitado, la tarea es dar señales muy fuertes y claras respecto a lo que una sociedad debe aceptar como fundamental antes de involucrarse en cualquier especie de comportamiento que no deje claro cuál es el siguiente paso a dar. En la eventualidad que cualquier ciudadano esté comprometido con algún caso que, además, deba determinar cuál es su futura identidad, es bueno que tenga en claro que tiene la posibilidad de una eficiente solución, pues de lo contrario, volveremos al dilema si la normativa sobre comportamiento moral y ética otra vez deje un espacio sin resolver.

¿Es entonces el dilema de la cultura o el conocimiento técnico lo que está en juego? ¿Somos los que podemos hacer cambios favorecedores o castigar de por vida algo que por lo natural, sigue en un estado ingenuo y sin resolver? ¿Cuántos son aquellos que quisieran una respuesta concreta sin letra chica para dar el siguiente paso? Más que un buen discurso sobre el estado de las cosas y la vida, lo que parece que es mejor hoy, es dar un orientador mensaje, franco y no simplemente persuasivo respecto a aclarar lo que sinceramente está en juego. Vale decir por lo demás, que si ahora los cuestionamientos son más minuciosos, la respuesta debe obedecer esa misma lógica.

Es claro que las nuevas generaciones no deben caer en la facilidad de  los accesos cuando ellos puedan determinar su futuro, especialmente en temas que concierne a la vida. Sin embargo, dar un paso más adelante en pos de ayudar a “resolver” los problemas que causan, incluso, las medidas que hoy enfrentamos, sería una excelente manifestación de que la preparación hacia el progreso y control va por buen camino. Nada mejor que el alivio y la calma del alma cuando por ignorancia o falta de orientación, incluso, de capacidad o conocimiento, aún no tenga resuelto lo que al parecer está condenando su vida para siempre.

Fuera de lo emocional o teórico que pueda resultar este tipo de conversaciones, lo que más importa hoy por hoy, es lo que pasa en el ámbito personal de cada usuario. La tarea entonces, fuera de puntualizar el error constantemente, lo que importa en definitiva, es si este individuo tomará la mejor decisión.

Mauricio Gallardo Castro
@maurigallardoc

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