• 22/diciembre/2009 •

Desarrollo con equidad

<b>Hugo Ortega</b><br>Director Ingeniería en Agronegocios, Universidad Central.

Hugo Ortega
Director Ingeniería en Agronegocios, Universidad Central.

La Globalización, instalada ya en el mundo entero, está provocando un cambio enorme en las condiciones y exigencias para un desarrollo integral de los puebles del planeta. Ya no podemos hablar, por ejemplo, del productor y el consumidor directamente contactados. No podemos hablar del desarrollo de las pequeñas o medianas empresas surgiendo en forma individual.

Los esfuerzos hoy día están obligados a ser colegiados, asociados, en redes. Se deberá hacer lo indicado teniendo en cuenta las potencialidades locales de nuestra región, no de nuestra empresa o predio agrícola, y mirando regiones de otras latitudes, porque ahí van a estar las demandas para nuestros productos, no en nuestro barrio donde producimos.

Ya casi parece ingenuo pensar en esfuerzos personales, individuales, si no están acompañados por apoyos institucionales en calidad y trámites correspondientes, que nos muestren las mega-tendencias o las demandas de otros continentes. Suena ridículo decirle a un pequeños agricultor: ¡Exporte¡ si es que no instalamos previamente todo lo que se necesita entre la producción local y el consumo al otro lado del mundo.

El modelo económico que se está readecuando a causa de esta globalización consiste en integrar redes, nodos, asociaciones, consorcios, gremios y muchos otros que actúan vía grandes acuerdos y estrategias. Todo está concatenado actuando al unísono. En este escenario una persona natural o un pequeño agricultor poco tiene que hacer si no está bajo el alero de una institución.

El Estado, los diferentes Gobiernos de los países, si toman como estrategia cumplir un rol subsidiario, solo siguiendo, supervisando y controlando lo que debe suceder, provoca, como está sucediendo en Chile, que el pescado más grande se come al más chico.

El Estado, hoy más que nunca, debe establecer una institucionalidad fuerte para equilibrar las participaciones de todos los sectores privados, hoy con más dificultad para actuar con éxito en las áreas económicas. Durante los últimos 20 años Chile ha apoyado con mucha fuerza a los pequeños agricultores en diferentes áreas, como apoyo técnico, financiero, capacitación, etc. Sin embargo, los resultados no han sido todo lo exitoso que se necesita. Se requiere una institucionalidad específica, público privada, que establezca igualdad de condiciones para el desarrollo de todos los productores, del tamaño que sea, si es que queremos posicionar definitivamente una democracia estable.

Organización de productores, asociaciones nacionales de productores, programas conjuntos entre productores y Estado, capacitación efectiva, instituciones exportadoras para productos determinados, mesas de negocios en los países adecuados, estudios de mercado para productos en regiones diferentes.

Si queremos democracia estable, con equidad, incorporemos a los pequeños agricultores a la modernidad, cosa que hasta hoy día no han logrado.

Hugo Ortega.

Publicado: 22/12/2009

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