• 31/julio/2011 •

Desde Buenos Aires Argentina: todos por Candela

Roxana Camalé

Roxana Camalé es escritora y periodista autodidacta. Vive en Buenos Aires, Argentina. Amante de aquellas cosas imposibles que tardan siempre un poco más. Es considerada en Argentina, como una traductora de ese maravilloso no sé qué respirable en este suelo de adoquines porteños, café y tango.
Roxana Camalé es escritora y periodista autodidacta. Vive en Buenos Aires, Argentina. Amante de aquellas cosas imposibles que tardan siempre un poco más. Es considerada en Argentina, como una traductora de ese maravilloso no sé qué respirable en este suelo de adoquines porteños, café y tango.

El lunes 22 de agosto por la tarde, feriado aquí en Buenos Aires, desapareció la pequeña Candela Rodríguez, desde la esquina de su casa, en la ciudad de Hurlingham.

La niña de tan solo once años, estaba esperando a sus amigas para asistir a un evento de scouts en la parroquia San Pablo Apóstol, agrupación a la que pertenecía.

Eran las tres y media de la tarde y a partir de ese momento nadie sabe de su paradero.

Los vecinos se movilizaron en una marcha reclamando la aparición de la pequeña, organizaron pegatinas con carteles y fotos de la niña.

Las redes sociales estallan difundiendo y reclamando, incluso muchos usuarios utilizan imagen de perfil con el rostro de la niña .Agrupaciones de la talla de Red Solidaria y Missing Children tomaron cartas en el asunto, sumándose a la búsqueda de la nena ,con lo cual a todos nos cae la ficha: el caso es real y muy serio.

He visto a su madre por televisión, desesperada,»Me robaron a mi hija», grita con razón, visiblemente compungida y cansada de tantos llamados ofreciendo pistas falsas mensajes que poco ayudan a la investigación. La familia recibió varios indicios engañosos y mal intencionados que originaron allanamientos con resultados negativos.

Hoy escuché a Carola pidiendo a su hija: «Mándame un mensaje. Llámame. Quiero hablar con vos». Conmocionada, rogando que se comunicara con ella lo antes posible.

También insiste en la teoría de robo de la menor y para ser muy franca, le creo a esta mamá , entiendo su desesperación por un motivo muy sencillo: también soy madre y me hago eco de su angustia.

La verdad es que estaba acostumbrada a escuchar de robos de objetos: autos, celulares, camperas, zapatillas, bicicletas….Esto no significa que no me compadezca de la situación ,todo lo contrario me molesta y mucho.Pero estos robos de niños directamente me indignan en grado superlativo. Un ser humano jamás podría compararse con un objeto.

No hace mucho en una reunión escolar nos pidieron a los padres que hablemos con los chicos para que en los horarios de entrada y salida, los jóvenes se movieran en grupos, por las principales arterias, jamás solos y mucho menos por los pasajes aledaños: ésto es debido a que, desde la escuela, tenían noticias del intento de robo de una de las escolares de escuela primaria, que luego supe tiene once años.

Pareciera que los delincuentes buscan esos perfiles: niñas y adolescentes bonitas.

En Buenos Aires existe un total de 26 casos de desapariciones de menores entre los 10 y 17 años, incluida Candela. Me pregunto ¿cómo llegamos a ésto? realmente me espanta y asusta tener que convivir con esta cruda realidad que espero se termine de una buena vez.
Nadie quiere vivir con temores cada vez que un hijo sale de casa para reunirse con amigos o concurrir a la escuela y los padres quedamos hechos un manojo de emociones, para sonreír aliviados al verlos llegar.

Cómo se desinstalará esta sensación de desamparo o inseguridad, porque a las claras se ve que no estamos protegidos es inútil negarlo…

Ayer por la tarde amigos,vecinos y familiares de Candela marcharon a la comisaría. La mamá no concurrió…se quedó en la casa esperando su regreso…

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