• 29/agosto/2017 •

Dirigente de Jubilados le escribe al Papa

<b>Hernán Narbona Véliz</b><br><b>@hnarbona</b><br><b>periodismohnv.blogspot.com</b><br>Poeta, Escritor, Administrador Público y Licenciado en Relaciones Internacionales. Periodista Independiente, autor del libro "Crónica de Dos Siglos", 2010, Fondo Editorial Periodismo-Probidad

Hernán Narbona Véliz
@hnarbona
periodismohnv.blogspot.com
Poeta, Escritor, Administrador Público y Licenciado en Relaciones Internacionales. Periodista Independiente, autor del libro "Crónica de Dos Siglos", 2010, Fondo Editorial Periodismo-Probidad

Renato Madariaga Ramírez es jubilado de la Capremer, la Caja De Previsión de la Marina Mercante. Nacido en 1940, a los 17 años comenzó a trabajar de estibador en los almacenes del puerto de Valparaíso,  sindicalizado como Empleado de Bahia. Llevaba más de 35 años de trabajo como portuario y su trabajo debió concluir por la modernización portuaria de los 80. En 1986 como Jubilado sufrió la pérdida de u. 10,6% de su pensión por decisión de Hernán Buchi, Ministro de Hacienda del gobierno militar. Llegada la democracia comenzó la lucha de los jubilados para que le devolvieran las pensiones usurpadas por la fuerza.

Yo conocí a Renato Madariaga en los 80, cuando era columnista semanal de La Estrella y él me hizo llegar un trabajo sobre Lombricultura, técnica que tiene gran impacto en la recuperación de tierras agrícolas. El jubilado se había reinventado y radicado en Limache seguía participando de la Agrupación de Jubilados y Montepiadas de Valparaíso, siendo un diligente vocero de la organización.

En el Periódico El Epicentro y en Radio Valparaíso comentamos la indolencia de las autoridades que le ha aplicado a estos adultos mayores la «solución biológica»,  que se reflejó dramáticamente dos meses atrás en los que fallecieron dos de los cuatro dirigentes de la Agrupación. En la desesperación y situación límite, el grupo decidió escribir al Papa Francisco al Vaticano, exponiendo su situación humanitaria y, en la perspectiva de su próxima visita a Chile, dar una señal a Michelle Bachelet para que ordene la devolución de lo que el Estado de Chile le adeuda a los adultos mayores de la Agrupación.  Las pensiones son heredables y los hijos y nietos podrían recibir estos dineros aunque el causante haya fallecido.

Un humilde jubilado escribiendole al Papa pareciera ser una utopía.  pero no con el Papa jesuíta, que ha sido cercano y entiende el dolor de las personas marginadas y abusadas por el poder. Sin embargo, el solo hecho de haber hecho conocer al Papa su drama, abre esperanzas de que él atienda lo peticionado. La jerarquía local de la Iglesia Católica de seguro querrá ignorar este hecho, sobre todo porque incomoda a la Jefa de Estado que se presenta en las instancias internacionales como mujer cercana y afectuosa con los «más vulnerables».  Que el Papa Francisco esboce un gesto abriría las puertas a una solución.

Como periodismo independiente cumplo en destacar un hecho relevante, que demuestra el abandono que sufren en Chile los adultos mayores. Confío que el Santo Padre llegue a leer la carta que le envió este grupo de chilenos que han jugado una carta impensada,  fruto de las murallas cerradas con que han chocado en Chile. El caso, además ya está recepcionado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos y de ella se espera una acción que al menos pida antecedentes al Gobierno de los hechos que los Jubilados han elevado.

Renato Madariaga no se agota y salvando burocracias y egoísmos está cumpliendo su misión,  en nombre propio y de las familias de los compañeros que ya partieron.

Hernán Narbona Véliz 
Periodismo Independiente
@hnarbona

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