• 27/abril/2020 •

Educación hoy: “Lo esencial es invisible a los ojos”

<b>José Manuel Jaramillo V.</b><br>Gerente GeneralFundación Educacional Choshuenco

José Manuel Jaramillo V.
Gerente GeneralFundación Educacional Choshuenco

Con esta frase el famoso autor francés Antoine de Saint-Exupéry quiso transmitir al mundo una idea simple y poderosa, dejando ver que el verdadero valor de las cosas no siempre es evidente. Por lo que vale la pena preguntarnos, en medio de una crisis mundial económica, como consecuencia de la pandemia del Covid-19, ¿qué es lo esencial hoy?

Estamos en casa, o por lo menos esa es la recomendación, con el fin de detener el contagio, y hay tiempo para reflexionar y nos intriga el llegar a la respuesta de por qué está pasando todo esto. ¿Qué es lo que no vemos? Cuáles son esos aspectos humanos que quedan en evidencia, ¿somos solidarios? Cómo es que el ser solidario se puede fomentar a partir de la educación, de la familia y en los primeros años de enseñanza. ¿Hacia dónde deben ir los acentos en la educación?

En los últimos años, han surgido innumerables investigaciones que demuestran que la educación en la infancia temprana es la más importante y la más “rentable socialmente hablando”. El nobel de economía, en el año 2000, James Heckman, incluso probó que el retorno se encuentra entre 6 y 8 veces por moneda invertida. También, se sabe bastante en detalle cuales son algunas técnicas y estrategias correctas para lograr realmente una educación inicial de calidad. Prueba de eso son los países nórdicos, algunas experiencias en EE. UU., Alemania, entre otros países, quienes han logrado sistemáticamente buenos resultados en esta materia.

Sin embargo, en momentos tan especiales como el actual, nos replanteamos si es suficiente tener solo esos referentes. Es sabido que desarrollar competencias cognitivas, emocionales y sociales es una base necesaria y fundamental para todo ser humano. No obstante, eso no asegura que podamos habitar un planeta sostenible, amable, con oportunidades para todos, donde lo prioritario sea el valor humano y la sana convivencia.

Entonces, ¿dónde está lo esencial? Luego de distintas crisis podemos definitivamente acordar que no va hacia el “éxito profesional”, tampoco hacia la “abundancia económica”, ni hacia la “globalización”. Estas cosas pueden ser medios, pero no son un fin. Parece ser que comienzan a resonar principios esenciales, como la perseverancia, el respeto, el amor, la empatía, la solidaridad, la amistad, el contacto con otros, el cuidado por la naturaleza, la vida en comunidad, etc. Cosas que sabemos y conocemos, pero que, por alguna razón, en los últimos 50 años, pareciera ser que dejaron de estar en el foco a la hora de educar y que hoy gritan retomarlas urgentemente, de la mano de las familias, como primeros educadores, y la tecnología.

Creemos firmemente que debemos redoblar y orientar el quehacer educativo hacia transmitir y poner en el centro lo “esencial”, aquellos principios humanos valiosos que nos distinguen como seres vivos. Esto requiere partir por sumar a las familias, y definir esos valore, a través de acciones que los niños y niñas luego tomarán como suyas. Si ponemos el acento aquí, seguramente en 50 años más, post pandemia, podamos vivir en un planeta distinto, más amable, donde todos tengan su espacio, mucho más completo y sostenible.

 

José Manuel Jaramillo
Gerente General
Fundación Educacional Choshuenco

Relacionados: