• 05/septiembre/2009 •

“Efecto Bielsa” en el fútbol chileno

<b>Andrés Llanos</b><br>Sociólogo y director de CESOP (Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Universidad Central de Chile).

Andrés Llanos
Sociólogo y director de CESOP (Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Universidad Central de Chile).

Estamos ad portas de un partido eliminatorio con Brasil para el mundial de fútbol a celebrarse en Sudáfrica, y el seleccionado nacional se encuentra en un expectante segundo lugar y a un paso de lograr la clasificación para tan magno evento deportivo.

Las expectativas de los chilenos son optimistas por los logros que ha obtenido la selección de fútbol dirigida por el trasandino Marcela Bielsa el cual, a fuerza de trabajo y perseverancia, ha visto cristalizarse sus convicciones, logrando imponer un estilo y una mentalidad desconocida en los futbolistas nacionales, históricamente sensibles a la presión y proclives a un cierto pánico escénico en momentos en que la población cifraba altas expectativas en su desempeño. La socorrida frase que aludía a que no se dieron las condiciones para justificar los fracasos nos tenían acostumbrados sólo a los triunfos morales.

En el deporte de alta competencia, los triunfos chilenos suelen ocurrir cuando no hay grandes expectativas al respecto y los deportistas no sienten la presión, y a la inversa, los más grandes fracasos han ocurrido cuando las expectativas eran muy altas. Como no estamos acostumbrados a ganar, los escasos logros que muestra el balompié nacional han significado episodios de epopeya en la historia del fútbol chileno.

Hoy, en cambio, la subjetividad de la afición y de la gente, en general, es distinta, observándose que se ha superado ese optimismo irreflexivo, basado más en deseos que en bases reales, y que ha sido un rasgo cultural que nos ha identificado como comunidad. Se reconoce que la labor de Marcelo Bielsa ha provocado efectos positivos, los cuales trascienden la clasificación mundialista y se anclan en el espíritu nacional; el estilo Bielsa se ha convertido en modelo, en referente y aparece altamente valorado más allá del deporte, en el ámbito de la política, en la empresa y en múltiples actividades realizadas en el país.

Este “efecto Bielsa” se ha concretizado en una idea curiosa y singular, imposible desde su génesis, que a la gente le gustaría que Marcelo Bielsa dirigiera los destinos de la Nación y desafiando las realidades, hay quienes lo quieren de Presidente de la República.

Ningún entrenador de fútbol ha generado esto, ni siquiera los más exitosos y queridos como Fernando Riera, quién tiene la hazaña de 1962, de haber obtenido un tercer lugar cuando el mundial se hizo en nuestro país, como tampoco Luis Álamos, que deslumbró en la década del sesenta con el denominado Ballet Azul, que clasificó a Chile para el mundial de Inglaterra de 1966 y que en 1973 llevó a Colo-Colo a obtener el subcampeonato de la Copa Libertadores. En efecto, ambos entrenadores exhiben en nuestro país más logros deportivos que Bielsa y ambos, además, se caracterizaban por su estilo pedagógico, pero ninguno trascendió más allá del ámbito deportivo

La base del éxito de Bielsa radica en la fuerza de sus convicciones, su trabajo sistemático y en inculcarles encantamiento a los futbolistas con lo que hacen. Los futbolistas le han creído, y los triunfos alcanzados durante este año han fortalecido la creencia que con esfuerzo y trabajo se pueden lograr cosas importantes en el fútbol a nivel colectivo. Cada jugador no es la estrella tradicional del equipo, sino uno más; la estrella es el equipo en su conjunto y eso es un cambio fundamental para los logros en un deporte colectivo.

Los chilenos también están encantados con Bielsa, incluso los escépticos, cautelosos y detractores que tuvo al comienzo. Hoy, una amplia mayoría aprueba su gestión. La gente se identifica con los triunfadores, en los cuales proyecta la superación de sus propias frustraciones y encarna con ellos el sueño de ser un ganador, elevándolos a la categoría de ídolos.

Marcelo Bielsa ha cambiado en gran medida la mentalidad del futbolista chileno y también, con su estilo, ha influido en la mayor madurez que exhibe la afición y que se refleja en un optimismo consecuente con un nivel de expectativas posibles. En la reciente conferencia de prensa, previa a estos dos encuentros, declaró “aún no hemos ganado nada”, a pesar que el 95% de las probabilidades, cualquiera sea las combinaciones de los resultados en los 20 partidos que restan de las clasificatorias, dan matemáticamente clasificado a Chile.

La decisión del Presidente del Directorio del fútbol chileno de contratar a Marcelo Bielsa, con el tiempo le ha dado toda la razón por lo acertado de la medida, porque sin duda la labor del entrenador argentino le ha hecho bien no sólo al fútbol chileno, sino también al alma nacional.

Andrés Llanos.

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