• 28/enero/2015 •

El caso Penta y su relación con la Reforma Educacional

<b>Sergio Baeza Cabello</b><br>Profesor de Historia y Geografía Licenciado en Historia Diplomado en Gobierno y Gestión Pública Egresado de Magíster en Historia y Ciencias Sociales Como educador, ciudadano, humanista y demócrata, estoy comprometido con la construcción de una sociedad democrática, inclusiva, justa y libertaria.

Sergio Baeza Cabello
Profesor de Historia y Geografía Licenciado en Historia Diplomado en Gobierno y Gestión Pública Egresado de Magíster en Historia y Ciencias Sociales Como educador, ciudadano, humanista y demócrata, estoy comprometido con la construcción de una sociedad democrática, inclusiva, justa y libertaria.

La sociedad chilena definitivamente  ha perdido la capacidad de asombro ante el tráfico de intereses y/o corrupción de sectores políticos con empresarios que hacían las veces de mecenas de éstos en sus campañas políticas. La investigación judicial ha ido evidenciando lo que muchos imaginaban, pero ahora se torna realidad: los políticos están ligados a través del  dinero a los sectores más poderosos desde el punto de vista económico.

Los analistas hablan de una crisis transversal de la política, el gobierno intenta buscar una salida a esta crisis para que la vorágine de la misma no la arrastre al precipicio. Sin embargo, pocos han atacado el tema de fondo, de hecho, Benito Baranda tuvo una mirada distinta del tema, a saber, “ la educación de elite no está resultando, su conciencia moral no es acorde a las responsabilidades que asumieron”  (El Mostrador, 15 de enero de 2015). El autor alude a que la educación en los colegios de la elite está fracasando, pues no es posible que sus depositarios están demostrando una falta absoluta de moral en su accionar público.

En efecto, lo que trasunta el caso Penta es una problemática de tipo ética gravísima, que es ni más ni menos la ausencia de toda ética. Ello nos lleva a cuestionarnos lo siguiente: ¿Qué tipo de Educación estamos brindando a los alumnos en nuestro país? Respuesta que se elabora a partir de la revisión del currículo actual, y al estudiarlo está claro que los ejes fundamentales del mismo son el desarrollo de las habilidades del lenguaje y de la resolución de problemas matemáticos, siendo estos aspectos cognitivos los que se miden principalmente en las evaluaciones estandarizadas tales como SIMCE y PSU, quedando muy postergada la formación transversal valórica. El problema es que dichos principios y valores no son evaluados a través de calificaciones, lo que implica que no les interesa mayormente a los alumnos, padres y apoderados e incluso a muchos docentes.

Lo que está sucediendo en el Chile actual es producto de la férrea instalación de la sociedad de consumo, el sistema escolar se ha puesto al servicio del neoliberalismo, y lo que predomina es el afán del éxito, y ello se mide por el dinero, es el valor del siglo XXI, da lo mismo lo creativo, inteligente, honesto, solidario que puedas ser, lo realmente importante es que tengas dinero o redes de contacto que te permitan acceder al mismo.

Si un alumno es buena persona, dedicado, comprometido, con valores instalados y que regulan su conducta, no es relevante, lo único que importa es que rinda buenos SIMCE, una buena PSU y que tenga  calificaciones sobre 6,0. Por ejemplo el ingreso al sistema de educación superior no contempla evaluar estos aspectos valóricos de los postulantes, al sistema sólo les importa los conocimientos adquiridos y habilidades desarrolladas, total dentro de la universidad tampoco tendrá relevancia la formación de principios y valores de los estudiantes.

En el mercado laboral predomina lo mismo, el tráfico de intereses es impresionante, la meritocracia no es reconocida, lo significativo son las influencias, las redes del poder, sea este local, regional o nacional, y en el desempeño laboral mismo las generaciones actuales solo están ávidas de dinero, el compromiso con el trabajo y la vocación son conceptos decimonónicos.

La Reforma Educacional está enfocada en mejorar las condiciones de acceso al sistema, hacerlo más inclusivo, evitar que la selección y el lucro siga generando diferencias entre los alumnos, más adelante se complementará con el proyecto de desmunicipalización de la educación pública, pero el currículo no parecer ser objeto de interés. Acaso el establishment está conforme con el actual, lo sucedido con el caso Penta es una clara demostración de que el currículo debe ser revisado y reorientado, de lo contrario nuestra sociedad va encaminada a una crisis valórica de proporciones, escenario que siempre debe ser considerado como peligroso. Recordemos que la vieja República Romana colapsó por una crisis moral de su sociedad, por la pérdida de los principios y valores de sus orígenes. Sería conveniente considerar el estado de la cuenta valórica de nuestra sociedad actual, en particular cuando ninguna institución parece ser capaz de mantener una postura ética ejemplar, las antiguas instituciones perdieron su capacidad de referente valórico. Por diversas razones ni el ejército, ni la clase política, ni la Iglesia, ni la Universidad, están en condiciones de liderar a la sociedad  para que oriente su camino hacia valores y principios humanistas que permitan la existencia de la misma en el futuro.

 

Sergio Baeza Cabello

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