• 14/abril/2020 •

El Desempleo y Sus Proyecciones

<b>Roberto Contreras</b><br>Académico y especialista en economía industrial e internacional de UTEM

Roberto Contreras
Académico y especialista en economía industrial e internacional de UTEM

De las estadísticas entregadas por el INE podemos se observa un fuerte incremento de la tasa de Desempleo en el trimestre móvil diciembre – febrero de 2020 llegando al 7,8% a nivel nacional. Durante el año 2019 se registró la tasa de desempleo más alta en el trimestre móvil junio-agosto cuando llegó al 7,6%. El desempleo tiende a incrementarse en los meses de invierno, los datos reflejado en el último boletín de empleo absorben los impactos de la crisis social que se inicia en el mes de octubre y mantiene la tensión y los daños sobre todo a los sectores del comercio, restaurantes, ocio, turismo y actividades de servicios como transporte. Las mayores tasas de desempleo se concentran en la Zona Central, Región Metropolitana, Valparaíso, O’Higgins, Biobío y Coquimbo en todas ellas la tasa de desempleo sobrepasa el 8% siendo la más alta en la Región Metropolitana donde llega al 8,8%, y donde el conflicto social se ha expresado con mayor fuerza y los sectores aludidos tienen mayor preponderancia.

La crisis sanitaria, provocada por el Coronavirus, aumentó la presión sobre las empresas debilitadas, dejando a muchos negocios sin liquidez para enfrentar sus compromisos básicos y renovar inventarios, las proyecciones de crecimiento económico se han ajustado a la baja (crecimiento negativo que puede oscilar entre -1,5% y -2,5%) es probable que en las próximas proyecciones se profundice el escenario negativo, con fuertes impactos en el mercado laboral y los ingresos de las personas, es altamente probable que la tasa de desempleo sobrepase los dos dígitos (sobre el 10%) en los meses de invierno. Además, es altamente probable que tengamos cambios estructurales en algunos sectores provocando que este incremento del desempleo, se extienda por un período más largo, dado que tendremos un desfase entre la cantidad de personas que buscan empleo con las necesidades de las empresas para incrementar los puestos de trabajo. También, se espera un aumento del empleo informal y una disminución del empleo formal, afectando la calidad del empleo y disminuyendo el ingreso promedio.

Se están aplicando un conjunto de medidas paliativas, que intentan mitigar o aminorar los impactos negativos de la disminución de la actividad económica y sus efectos sobre el empleo y los ingresos en esta etapa de la crisis. Seguramente, se requieran de otras medidas adicionales para reactivar la economía post pandemia. Es probable que tengamos una tasa de desempleo más alta durante un periodo de tiempo bastante más extenso de lo previsto por cambios estructurales mencionados anteriormente, dados a través de la automatización en los sistemas productivos, de ventas y logísticos, procesos que se aceleraron con el conflicto social y la pandemia. También, se modificarán las plataformas de ventas disminuyendo la venta física y aumentando las ventas en línea y el trabajo a distancia que hoy es una realidad, con ese escenario en menta se puede anticipar un cierto desfasé entre la oferta de nuevos empleos con la demanda de trabajo. Así las cosas, se van a requerir otras medidas adicionales post-pandemia para enfrentar ese nuevo escenario y cuya profundidad depende del tiempo que se requiera para volver a la normalidad de la actividad económica tanto a nivel mundial como a nivel nacional.

Será un tiempo de oportunidades para emprender, en aquellos espacios que dejaran aquellas empresas que no logren sortear esta crisis. Con un estímulo apropiado otras personas interesadas en independizarse, podrían tener un capital de trabajo que les permita iniciar un emprendimiento a partir de aquellos que no logren sobrevivir. Aquí se deben facilitar estos procesos y proveer capital de riesgo para el emprendimiento (emprender, ampliarse o reemprender).

 

Roberto Contreras
Director de la Escuela de Postgrado de UTEM

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