• 16/agosto/2010 •

El difícil retorno a clases

<b>Patricia Villagrán</b><br>Psicóloga, sede Valdivia Universidad San Sebastián.

Patricia Villagrán
Psicóloga, sede Valdivia Universidad San Sebastián.

Hace poco, durante dos semanas, nuestros hijos estuvieron de vacaciones de invierno, días de descanso, de dormirse tarde, de olvidar las rutinas habituales y, en el fondo, de descansar, que bien merecido lo tienen después de un semestre intenso de clases y estudio.

Sin embargo, a diferencia de las vacaciones de verano, en que muchos quieren volver a clases a ver a sus amigos, en esta fecha cuesta encontrar niños que deseen retornar, sino por el contrario, desean extender este descanso lo más posible.

¿Cómo podemos reincorporarlos al segundo semestre sin peleas, dificultades de sueño o rebeldías propias de quienes han tenido dos semanas de relajo total?

En primer lugar, retomando los horarios propios de la jornada escolar. Esto significa, acostarse a la hora establecida para el periodo escolar unos días antes y despertarlos gradualmente más temprano. Lo que importa es no dejarlos dormir hasta tarde, para que puedan habituarse de poco a esta rutina del levantarse temprano. Además, es necesario retomar la rutina de las comidas, los baños y todas aquellas en que seguramente nos hemos relajado durante este período.

En segundo lugar, haciéndolos partícipes del retorno, renovando útiles que ya están inservibles, armando las mochilas con tranquilidad, eligiendo las colaciones, revisando las tareas que pueden haber quedado pendientes, entre otras cosas.

En tercer lugar, consensuando en conjunto con ellos determinadas metas para el segundo semestre, tanto conductuales como actitudinales. Así, este nuevo comienzo permite hacer un balance de las cosas en las que se han equivocado el primer semestre para corregirlo durante el segundo. Esto nos incluye como padres, ya que es importante preguntarnos si ¿le doy el apoyo suficiente a mi hijo en sus requerimientos?¿valoro el esfuerzo más que los resultados?¿entrego el mensaje de lo entretenido y desafiante que es la escuela o el colegio?

Finalmente, puede resultar entretenido hacer un ritual de término de vacaciones, ¿qué tal una once rica, en familia, en que cada uno diga qué espera del período que se avecina y nosotros como padres demostremos preocupación por sus ansiedades y dificultades?

Por último, no está demás recordarles a los más escépticos, que viene otra semana libre, en el mes de septiembre…

Patricia Villagrán.

Publicado: 16/08/2010

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