• 24/junio/2010 •

El Fútbol y sus fenómenos

<b>Carlos Livacic</b><br>Sociólogo de la U. Central.

Carlos Livacic
Sociólogo de la U. Central.

Dentro de los pocos temas que cuentan por estos días, es sin duda, el Mundial de Fútbol en Sudáfrica, y en la cual, nuestra selección chilena, se juega dentro de todos los cálculos una posibilidad cierta de pasar a la segunda ronda del certamen, y de paso, seguir rompiendo record de manera positiva, y de paso, ilusionando a todo un pueblo desde noviembre pasado hasta nuestros días.

Curioso es sin duda este fenómeno mediático, donde todos los canales de televisión, han desplegado gran partes sus profesionales al lugar de los hechos, para que desde el mismo lugar de la noticia, nos empapemos con cada detalle, de lo que ocurre, o puede dejar de ocurrir en cada instante de los 31 días que dure la gesta antes mencionada. Si deseamos informarnos mediante la prensa escrita o la radio, el fenómeno es igual o mayor en su intencionalidad y magnitud de cada situación.

Lo cual, no permite afirmar, que estamos desde la perspectiva de los medios de comunicación, sumidos en el planeta fútbol, sin opción de saber que ocurre a lo largo y ancho de otras realidades, que no sea la citada en los párrafos anteriores.

Pero más allá de todo el revuelo que esto puede significar, entendiendo que la ilusión desplegada en nuestro país es entendible y justificada, también es importante señalar, que el mundo sigue girando, y que debe vestirse de cotidianeidad, la cual es necesaria y pertinente de ser abordada y tratada por cada uno de los organismos del Estado, sobre todo que la experiencia dice al respecto, que las pausas o la sublimación de las tareas encomendadas son perniciosas en la medida que se demoren, porque terminan dañando aún más un posible proceso de mejora que se planteo con idea de trabajo.

Es importante destacar a través de una frase este fenómeno de culto llamado fútbol, a pesar de todo lo que nos muestran el entorno podemos decir “que de momento, hay otro mundo que no ven los noticieros”, el cual, sigue su marcha; silenciosa, pero no por ello menos relevante. Puede que su marcha en sí, no genere noticia, no parezca digna de aquello, pero lejos de ignorarlo como proceso es interesante saber que sucede dentro de nuestro país y continente. La vida de cada uno de nosotros, no está determinada, por un resultado más o menos de nuestra selección, es cierto que este equipo da para ilusionarse, pero del mismo modo, creo que es interesante en reparar en lo cotidiano, en los que padecen ciertas aflicciones, que en este instante, nadie presta mayor atención.

Hoy, donde las cosas que nos aquejan como nación parecen de poca monta, creo que nadie repara en las situaciones que dejan secuelas eternas, no con la misma cobertura de un terremoto como el vivido en febrero último, pero que sin lugar a dudas perduran y dejan un manto de silencio en su gestación y elaboración. Ya poco importa el proceso de reconstrucción, ni la manera como se financiará, quiénes serán sus beneficiarios, empresarios o trabajadores, y quién de ellos saldrá más dañado con esta nueva idea de legislar. Importará realmente el salario mínimo que deben recibir más de un millón de chilenos, que para colmos, debe zanjarse justo en el mismo mes, que nuestra selección debe jugar sus tres primeros partidos, y posiblemente, el próximo si clasifica. Será noticia, o podrá tener convocantes una serie de despidos de funcionarios públicos, que desde marzo a la fecha, viene saliendo de cada repartición del Estado, sin ningún tipo de concesiones, ante la mayor de las indiferencias por cada uno de los ciudadanos de a pie. No parece relevante, estoy seguro que no afectará el resultado de nuestra selección, por lo tanto, no puede ser noticia.

Casi sin darme cuenta, y revisando las largas noticias de cada uno de los matutinos, así como las radios y la televisión, han sacado de su pauta noticiosa la delincuencia, sus efectos y consecuencias. ¡Pobre Miguelito!, quién será él dirá usted estimado lector, lo ayudo a refrescar su memoria, estamos hablando de aquél joven que tiene una veintena de procesos a sus dieciséis años, ya no es portada, ni siquiera robando junto a su banda un cajero automático con 50 millones de pesos en su interior. Sí ya se acordó, es el mismo joven, que cuando era niño, gritaba su determinación al robo, por el entorno que le tocó vivir, pero eso poco puede importar, nuestra selección acaba de ganar hace cinco minutos a Honduras en Sudáfrica, acaba de romper con catorce record de historia, es relevante, es lo que cuenta, que Miguelito espere, ¡total!, así a estado tanto tiempo, que un rato más, no se va a notar.

Sabía usted, que nuestra Cancillería ya pidió la anuencia al país vecino para que Adolfo Zaldívar sea Embajador en Argentina. Tal cual como lo lee, el mismo que habló peste del actual Presidente de la República, el mismo que siempre reparo en la forma como el ciudadano Piñera hizo su fortuna, y hoy, ante la eventualidad de poder ostentar un nuevo cargo y seguir en esto de la política, es el designado. Sabe cuáles son las razones para ello, ser muy amigo de la Presidenta Fernández y su marido. Es decir, méritos parecen escasear, importan otras cosas.

Pero eso no es noticia, hoy estamos a la espera de lo que digan nuestros seleccionados, hay que hablar de lo humano y de lo divino de la victoria. Saber que piensan los hinchas, que piensas sus familiares en Chile y que digan como soñaron en llegar a esta instancia. Lo demás, que es lo demás, si no está pasando en Sudáfrica o sus alrededores, no cuenta, no vale, no es noticia.

Carlos Livacic.

Publicado: 24/06/2010

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