• 04/octubre/2010 •

El impacto social del Simce en Educación Física

<b>Cristián Luarte Rocha</b><br>Director Pedagogía en Educación Física Universidad San Sebastián.

Cristián Luarte Rocha
Director Pedagogía en Educación Física Universidad San Sebastián.

Ante los anuncios orientados al mejoramiento de la calidad de la Educación, se determinó días atrás la aplicación de la prueba Simce en Educación Física. Algunos celebran la iniciativa, considerando la necesidad de estos sistemas de evaluación, sin embargo, es inevitable pensar en el impacto social que provocará.

Sabemos que la relación de alumnos por profesores en las escuelas municipales es de 1 por cada 1.200 estudiantes, mientras que en los establecimientos privados es de 1 a 220. Ello preocupa, debido a que un factor determinante en la calidad de la Educación es lograr “mayor equidad”. Por lo tanto, urge la necesidad de instalar políticas públicas que promuevan progresivamente una transformación al sistema.

Más allá de analizar la necesidad de una medición o determinar las pruebas que componen mencionada evaluación, debemos estar conscientes que los resultados que se obtendrán serán bajos. Esto se relaciona directamente con las siguientes interrogantes: ¿cómo es posible que aún existan establecimientos que no cuenten con profesores (as) de Educación Física desde los niveles pre-escolar a 8°básico? De la misma manera, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad mecanizada: ¿es posible que la educación motriz de nuestros menores se limite a dos horas pedagógicas a la semana?

Queremos incrementar nuestra cultura física-deportiva, pero lamentablemente las condiciones no están dadas.

Por otra parte, la calidad de la Educación Física y deportiva escolar, como lo expresa la definición validada por el Consejo Académico Nacional, tienen una connotación integral, e incorpora aspectos fisiológicos relacionados con la salud, los niveles de comprensión y significancia de las experiencias educativo-físicas de los estudiantes, las actitudes y el compromiso con el logro, así como otras variables asociadas a las condiciones ofrecidas por el establecimiento en donde los escolares realizan sus prácticas. La concreción del anunciado aumento de las horas de Educación Física sería un gran aporte para dar un salto cualitativo en la disciplina, mejorando –entre otros aspectos– las condiciones del servicio educativo que entrega el subsector. De esta manera, sería posible rediseñar los programas con el propósito de alcanzar mejoras en otras expresiones de la motricidad humana, sin poner en riesgo la salud de los estudiantes.

Cristián Luarte Rocha.

Publicado: 04/10/2010

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