• 31/mayo/2010 •

El mundial a los ojos de una «cabrona»

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Ya sé que debiera estar preocupada del Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Esto, porque es -si duda- el mayor asunto de contingencia que interesa al país (y, por ende, a todos aquellos que tienen a este deporte como la mayor de las pasiones). Tanto es así, que la política y la economía sacan sus propias cuentas al respecto…

De hecho, el Cuerpo B, de Economía y Negocios del pasado domingo, dedica su portada por completo al asunto, que para ser bien franca, debiera también preocuparme en lo personal: y es que casi termino en tierras mundialeras tras aceptar una invitación que, más bien suponía una especie de «luna de miel en reincidencia». Pero por suerte, tal como el destino no tiene nada de azaroso, comprendí justo a tiempo, que si te invitan para estos efectos a ver un Mundial de Fútbol, significa, que de «Luna de Miel», no tiene nada, y por eso tampoco la estadística daría un buen informe para la «recaída» (todo lo anterior es sólo un desahogo… continúo ahora con lo que interesa al resto)

Prosigo entonces con los augurios realizados por economistas respecto de cómo el Magno evento deportivo afectará a Chile y el Mundo:

Por ejemplo y según los pronósticos, el 51% de los habitantes de la Tierra verá el Mundial, aunque sólo el 34% se declara fan de este Deporte.

En Chile, la última vez que la Roja jugó por la copa, la actividad económica dio un salto en plena crisis asiática. Hoy, el 62% de las gerencias nacionales cree que el evento no impactará la productividad de sus compañías, pero saben que deben permitir que el personal vea los partidos para que la productividad no se vea afectada.

De más está decir que los televisores, los celulares que permiten ver los partidos, y -lean bien- las carnes, serán los productos más beneficiados por la fiebre mundialera… ¡¡¡Era que no!!!

¿Pero quiénes son los que se afanan en tal fiebre? No niego que me encanta que me inviten a asados con la excusa de ver algún partido en que juegue la Roja, pero de ahí a evadir mis mínimas labores cotidianas, existe un abismo inmenso.

Mi hijo mayor, de ocho años, ya me contó que en su colegio podrán ver los encuentros de Chile en pantalla gigante; sin embargo cuando le pregunté qué pensaban sus compañeritas al respecto, me dijo claramente que ellas dedicarían esas horas, a intercambiar, clandestinamente, sus «pilchas» y accesorios de última moda… incluso me confesó que Isabella, su mejor amiga (dudo de esa amistad, aunque viene desde que ambos estaban en el Play Group), y cuya mamá es dueña de una peluquería famosa, pensaba enseñar a sus amigas, cómo se hacen las florcitas de la manicure para «minilolas». Encontré que la idea de las niñas era genial, pues, si bien, no critico el fanatismo de los machos, hallo de lo más lógico que las hembras, aprovechen el tiempo que el país en pleno dispone para ver el Mundial, en realizar aquellas cosas para que a nosotras, a veces el tiempo no nos otorga… Confieso que, de verdad me dio gusto la confesión de mi hijo y de Isabella: desde chicos, y chicas, cada quien debe saber lo que prefiere.

Hombres y Mujeres, siempre tan distintos, pero en el fondo tan parecidos… ese fue mi pensamiento. Y seguí leyendo. Entonces descubrí que da lo mismo (perdónenme machos, perdónenme hembras), que cada quien tome su riesgo, y f parar a otro reportaje que hablaba sobre Qué tan Arriesgados somos los Chilenos… ¿la respuesta? Como siempre… ninguna novedad:

«Ni mucho ni poco. Pero vamos subiendo en el ranking latinoamericano. Según un estudio mundial de TGI -realizado en Chile por Kantar Media Research-, nuestro país hoy vive una transición desde un país aferrado a las certezas, hacia una sociedad que se atreve y disfruta de los desafíos. Eso, con sus costos y beneficios».

La lista la encabeza Ecuador, seguido por Venezuela, México, Perú, Colombia, y curiosamente al final están los dos países más futbolísticos de la región: Argentina y Brasil (imposible decidir, tanto en cuanto al mundial como respecto de «riesgos»).

Así fue que volví a mirar la Fiebre Mundialera… ¿realmente los chilenos piensan que la Roja ganará el Mundial, u obtendrá un segundo lugar? Si me dijeran la «firme», la respuesta sería un No rotundo, pero como la esperanza es lo último que se pierde, mis dos únicas conclusiones fueron: bien valga el Mundial para sacar la vuelta (en el caso más «básico»), o bien valga el Mundial para celebrar cualquier cosa (ésta me gusta más, pues creo que a Chile le hacen falta millones de celebraciones vanas y ligths)… ¡¡¡seríamos mucho más felices!!!

Me sumo al Mundial entonces, pero no por una cuestión de fútbol, sino para disfrutar todo lo que ocurre «tras las canchas» (ésto equivaldría a una especie de «tras bambalinas»)… me agrada saber que los jugadores podrán ir acompañados por sus mujeres, quiero saber ya qué escandalos quedarán, qué modelo se quedará con qué jugador, y por supuesto, quién -si es que alguien- me invita a ver un partidito once contra once, pero cuerpo a cuerpo para pasar mi propia pena (¿o alegría?) por haberme quedado en Chile, luego de la invitación que rechacé, o que algún Ser Supremo, me llevó a rechazar por fuerzas mayores que hoy disfruto, como si Chile ya hubiera ganado el campeonato…

Y es que así como niego las posibilidades de Chile en cuartas de final… como buena chilena siempre hago relaciones que suelo creer aplicables en todo ámbito de la vida, y mi libro de cabecera hoy es «POR QUE LOS HOMBRES AMAN A LAS CABRONAS» de Sherry Argov, Editorial Diana. (verán que me quedé pegada en el asunto y me compré el segundo título de la «saga»), también digo que nada es imposible… (Aprovecho de decir que Nike, Adidas y Puma, aún disputan -en materia económica- por conseguir la codiciada copa).

Pero vuelvo al libro que recomiendo y les cuento que en su primer capítulo «DE TAPETE A CHICA DE ENSUEÑO», dice «Actúa como un premio y convencerás al otro de que lo eres. La atracción sexual es 50% lo que tienes y 50% lo que la gente cree que tienes)

En conclusión, como dice el libro, si pensamos que Chile puede ganar, ésto ya da un 50% de posibilidades; el resto depende del profesionalismo del equipo y sus contrincantes; Si Adidas dice que nada es Imposible, tampoco es imposible que Chile gane el Mundial, y si Puma entra en la Pelea, junto a Nike… ¿por qué los «jaguares de América» tendríamos que negarnos a las posibilidades?

Apuesto que llegamos a cuartas de final. Si así ocurre, juro que me hago fotos tipo LA JUEZA (que para mi gusto fueron puro «automarketing») y las subo al Youtube, vestida única y exclusivamente con un calzoncito de la Roja!!! (De esos que ya están subiendo las ganancias de las más finas tiendas de lencería excéntrica)… y si alguien me invita a ver un partido a solas, le pido a él mismo que me haga las fotos… y vaya como le vaya a la Selección, lo autorizo además para que haga con ellas LO QUE QUIERA!!! (¡¡Revienta Google, Twitter y Facebook!!)

Mundialeramente, y con los mejores deseos

Se despide de ustedes

Loreto Ibáñez Fontan.

Publicado: 31/05/2010

Relacionados: