• 19/septiembre/2009 •

El Rol de la Primera Dama: Más allá del Protocolo… abrazando Causas Sociales

<b>Mahia Saracostti</b><br>
Directora Trabajo Social Universidad Andrés Bello.

Mahia Saracostti
Directora Trabajo Social Universidad Andrés Bello.

Durante el gobierno de la presidenta Bachelet se ha generado un vacío dentro de la institucionalidad política chilena: la Primera Dama. Pero pase lo que pase tras las presidenciales de fin de año, volveremos a contar con una. Las alternativas que hasta ahora manejamos según la importancia en las encuestas presidenciales, son: Cecilia Morel, Martita Larraechea y Karen Doggenweiler.

La primera dama es, en determinados Estados, la esposa del presidente o primer mandatario de ese país, o en su defecto, alguien que cumple ese rol en ceremonias oficiales. El primer país en utilizar el cargo de primera dama fue Estados Unidos y debido a su influencia política y cultural, éste se ha imitado en casi todas las repúblicas del mundo. En muchos casos este cargo ha estado en el ojo del huracán de la prensa, pues han sido varias las personalidades que han marcado la pauta ya sea en moda, personalidad o lo que es más importante en tareas de carácter social. Cómo olvidar a la siempre elegante Jackie Kennedy, quien marcó tendencias en el siglo XX, para qué hablar de la modelo y cantante Carla Bruni o de la Primera Dama de Estados Unidos, Michelle Obama.

En algunos países, la primera dama debe cumplir ciertas funciones de carácter protocolario como acompañante del Presidente en viajes o recepciones oficiales, y participar activamente en instituciones de gobierno, por lo general de índole benéfica o social. Pero también, dependiendo del país, se enfoca en una causa social especial.

Han existido en la historia reciente algunos casos de Primeras Damas que después de serlo accedieron a la Presidencia, como por ejemplo María Estela Martínez Cartas, quien fue vicepresidenta y primera dama en Argentina durante la última presidencia de su esposo, el general Juan Domingo Perón, y le sucedió a su muerte en 1974. Más recientemente, tenemos el caso de Cristina Fernández de Kirchner, fue primera dama durante el gobierno de su esposo Néstor Kirchner y posteriormente elegida Presidenta también de la República del Argentina, cargo que ocupa actualmente.

Desde Martha Washington en el siglo 18, las primeras damas han abrazado una visible y aún indefinida posición en el Gobierno. Carl Sferrazza Anthony, autor de “Primeras Damas: La Saga de las Esposas de los Presidentes y Su Poder”, ha mostrado cómo las primeras damas pueden influir al Presidente de la República e incluso pueden ejercer un cierto grado de poder sobre causas sociales, legislativas y políticas.

¿Qué pasa con nuestras primeras damas? En un desayuno realizado en julio de este año, en el cual se encontraron las Candidatas a Primera Dama 2010, debatieron entre otros temas sobre el rol de su cargo en el caso de una eventual elección presidencial de sus respectivos esposos. Cecilia Morel aseguró que su objetivo sería «enfatizar la conciliación entre familia y trabajo, y la protección de los niños en riesgo social» mientras Martita Larraechea propuso no agregar nuevas instituciones a las que ya atiende la esposa del Presidente, y afirmó que su sello será perfeccionar las iniciativas hacia el adulto mayor, los adolescentes y la familia. A su vez, Karen Doggenweiler, planteo la necesidad de potenciar la educación preescolar, el inglés así como un especial énfasis en la comprensión y atención a las familias no tradicionales.

Cecilia Morel, Martita Larraechea y Karen Doggenweiler son las Candidatas a Primera Dama de la Nación con mayores probabilidades de llegar a la Moneda en marzo 2010. ¿Cuál sería el aporte de cada una de ellas al desarrollo social y humano de nuestro país así como al fortalecimiento de las familias chilenas?

Mahia Saracostti.

Relacionados: