• 27/octubre/2010 •

Emprendimiento, Educación y Recursos: Las tres caras de la Innovación

<b>Hugo Lavados Montes</b><br>Decano de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Hugo Lavados Montes
Decano de la Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Se ha dicho, con razón, que la innovación es vital para el crecimiento económico, siendo decisiva para lograr tener una sociedad desarrollada, con mayor calidad de vida para todos. Por lo tanto, es indispensable apuntar las políticas públicas e iniciativas privadas hacia los factores fundamentales que desencadenan los procesos de innovación, en los diferentes campos de las actividades del país.

Hemos escuchado en diversas ocasiones que en Chile la productividad está estancada, luego del alto porcentaje de crecimiento alcanzado durante la década de los 90. La explicación para este fenómeno es simple: el camino para tener una productividad alta se denomina innovación, lo que significa necesariamente producir más con los mismos factores productivos. En una primera etapa es menos complicado.

Innovar es hacer las mismas cosas que antes, pero en mejor forma. Sin embargo, el mundo no es estático, no está detenido. Por el contrario, es dinámico y debemos aprender a enfrentar los nuevos desafíos con creatividad y utilizando los recursos que disponemos en la mejor forma posible, con la mayor eficiencia.

Para ello se requiere capacidad de iniciar empresas de todo tamaño o mejorar las existentes, y disponer de personas que tengan competencias laborales, conocimientos y motivación para emprender y para colaborar más eficazmente en las empresas. Pero también se necesita que existan recursos para facilitar el emprendimiento, impulsar el indispensable mejoramiento de la educación y fortalecer la creación y aplicación de conocimiento, que es parte ineludible de la innovación.

Precisamente es eso lo que estamos impulsando en la Universidad San Sebastián, a través del fortalecimiento de programas académicos enfocados en desarrollo de habilidades emprendedoras y de la realización de actividades de extensión, que promuevan y difundan los instrumentos de fomento que tanto entidades públicas como privadas ofrecen a las personas interesadas. De este modo se busca generar un círculo virtuoso que permita alcanzar nuevamente altos niveles de crecimiento en la productividad.

Hugo Lavados Montes.

Publicado: 28/10/2010

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