• 19/septiembre/2009 •

Fiestas Patrias: Los machos héroes nacionales

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Escaso de «pornosoft» estuvo mi «Dieciocho». Por un asunto de sinusitis y antibióticos, mis Fiestas Patrias lejos estuvieron de las Fiestas, y debo confesar que para mí la «chicha», se fue a una palabra que sólo cambia por una letra en su primera sílaba, y que, obviamente no puedo escribir como quisiera, porque, si bien, aquí tratamos de hablar las cosas tal como se dicen, tampoco es bueno abusar de la confianza de los chilenismos que no aparecen aún en el célebre Diccionario de la RAE… ¡Pero qué va! ¡Todos somos chilenos y me entienden!

Así mis celebraciones, me dediqué a investigar ciertas cosas que muchos hemos olvidado…Pucha que me costó, pero al final fui capaz de encontrar la verdadera historia del 18 de septiembre… obviamente Fiestas Patrias es sinónimo de empanadas, vino tinto, juegos típicos y por supuesto de un buen pie de cueca (¡Ja! ¡Vivan «Américo» y «La Noche»!… y la cueca, sólo un nombre para justificar un «buen pie de cumbia y reggeaton»).

La verdad, es que no es la Independencia de Chile la verdadera razón del por qué se celebra el 18 de septiembre, sino que corresponde al primer paso decisivo hacia la ruptura del yugo entre Chile y la Corona Española. El hombre fue Mateo de Toro y Zambrano y no Bernardo O’higgins como muchos -quién sabe por qué- estamos acostumbrados a pensar, en una relación que no sé dónde fue que obtuvo su asidero.

Sí, porque el 18 de septiembre de 1810 se formó la Primera Junta Nacional de Gobierno, que fue el órgano colegiado creado por el Cabildo Abierto de Santiago, con el fin de emprender la organización gubernamental de Chile y tomar medidas para la defensa del país, frente la prisión de Fernando VII llevada a cabo por Napoleón.

Así las cosas, la Independencia de Chile se produjo oficialmente el 12 de febrero de 1818. Sin embargo, el proceso independentista tradicionalmente la divide en tres etapas: Patria Vieja, Reconquista y Patria Nueva.

Ya sabemos, cada 18 de septiembre se celebra un aniversario más de la formación de la Primera Junta de Gobierno y no nuestra Independencia que fue en realidad en 1818.

Pero como a nadie le falta Dios, y la imaginación es más poderosa que cualquier aditivo «dieciochero»… ¿Quieren saber a qué me dediqué? No van a creerlo… a fantasear con nuestros héroes patrios. Por favor, suplico que nadie se ofenda, por el contrario, tomen lo que digo como un homenaje a todos los hombres que hicieron historia para que nuestro Chilito Lindo Precioso, se convirtiera en República Independiente…

Voy por partes… y viéndolos como machos. Mal que mal cada uno de ellos, tuvo también su lado B, algunos, más que otros, muy, muy de «pornosoft»…

Mateo de Toro y Zambrano, me resulta quizás demasiado maduro, pero la «madurez» de un hombre (lo digo con conocimiento de causa) no escapa a las fantasías femeninas…

Bernardo O’higgins, tan pelirrojo, me provoca una admiración tan fogosa como el color de su cabello.

José Miguel Carrera… ¡¡¡No tengo palabras para definir lo que gatilla cada vez que me vuelco en su retrato y su memoria!!!

Pero es otro el héroe de mi vida (OJO que no hablo de Historia, sino de «fantasías históricas»): Manuel Rodríguez… ¡Qué macho recio! Y todos, todos los que nombro tan distintos como para verse enfrascados en cierta enemistad que la Historia se encarga de recordar hasta nuestros días.

Pensé entonces…

Hay ciertas cosas de los hombres que no pueden sino encantarme, aunque no conozca bien a la «presa», si tiene o hace algunas de las cosas de esta lista, es inevitable que me guste demasiado:

-TOCAR ALGUN INSTRUMENTO MUSICAL: (O’higgins tocaba el piano) Cuando un tipo es «seco» tocando algo, eso provoca inmediatamente una revolución hormonal. (Obvio, si es «seco tocando…») Y si son varios los instrumentos que maneja, mejor.(Me imagino qué sería de mí, si me tocara como toca la guitarra y después le diera por tocarme como la Sinfónica a los tambores, como oboe, que sus dedos me recorrieran como a un piano, para finalizar a plena pasión con sonido de trompetas a pleno «fortissimo».

-QUE SEA MUY GRACIOSO:(Aquí imagino a José Miguel Carrera). Pienso que eso es lo mejor que puede tener un tipo. Claro, siempre nos mantiene contentas –obvio- con alguien que hace reír, hasta el más mínimo «affair» se da entre cosquillitas, y más aún si disfruta con las cosas tontas como las que escribo para reírme de mi misma, y es capaz de decir que todo puede ser «Enjoy», cualquiera sea la dificultad y el problema. (¡Sorry… está en serio peligro de extinción!)

-QUE SE VISTA BIEN SIN SABERLO: (Mi adorado Manuel Rodríguez con su «onda» y sus disfraces) .Esto es diferente a los hombres con estilo, porque hay algunos que se preocupan demasiado de lo que se ponen y se ven bien, es cierto, pero un tipo que se compra cualquier cosa, y mezcla sin querer una camisa de Hugo Boss, con un jeans rasgado y desteñido, y además lleva botas vaqueras… ¡Parece un dios arrancado del «underground» de Montecarlo o Ibiza! y su estilo de «ultra-fashion-neohippie»… es tan-demasiado irresistible, que da lo mismo irse al «ring» sin preguntar ni su nombre. (¡Pilato, pilato, si no me llega uno de éstos, no te desato!)

-QUE SEPA MUCHO DE ALGO QUE ME INTERESE: (Aquí caben todos los antes mencionados). Si un tipo sabe mucho de música, de cine, de televisión, me encanta, pero si sabe de libros… me tiene en sus manos y yo misma me pongo los grilletes en los tobillos.

Pero…

Hablando de hombres y poniéndonos entre la espada y la pared –por puro gusto–, ¿Cuál sería la opción más cercana a nuestro ideal de hombre «Imperfecto» pero «Deseable» a la vez?

Aquí olvidaremos a los Héroes y volveremos a la actualidad.

1.- MUY GUAPO, PERO CON DEFICIT ATENCIONAL: Mirarlo es un placer, pero que él te mire a tí por más de un minuto es mucho pedir. Sabe que es guapo, pero no tiene idea cuál es el espacio-temporal en que camina… no importa; es tan guapo, que el resto se perdona.

2.- GALANTE, PERO VAGO: Es un encanto, te hace sentir bien, es el bálsamo para los días premenstruales, hace que te sientas una diosa, pero lo que tiene de gentil, lo tiene de flojo y si te invita un trago, siempre olvida la billetera, porque siempre está cesante y dice

«la próxima semana empiezo a buscar trabajo».

3.- CARISMATICO, PERO SIMPLON: Tiene mucho mundo pero en las conversaciones nunca llega a un lado muy profundo o entretenido. Es «dijecito», pero así tenga un MBA, jura que El Código Da Vinci, es la versión moderna de la Clave Morse, y que Pablo Simonetti, no es un escritor, sino el hijo de Gloria, la cantante.

4.- INTELIGENTE; PERO MAL GENIO: El mal genio es el peor de los defectos, pero la inteligencia un estimulante perdurable. (Confieso aquí a mi favorito, por eso -quizás- ¡me va como me va en cuestión de amores!). Es un tanto sádico y carga con un complejo de superioridad que, si uno sale con cualquier cosa brillante, o una respuesta tan «smart ass» como irrefutable, hierve en su propia (ya saben la palabra que pensé escribir aquí), y en lugar de sentir orgullo por la mujer que tiene, la ataca sin piedad en la autoestima, porque él es él, y sobre él no hay nadie… obviamente siempre tiene la razón.

5. CACHONDO, PERO SIN SENTIDO DEL HUMOR:. Es una máquina de sexo, pero no te celebra las tallas, tampoco las entiende y mucho menos sabe hacer una buena. (Me tocó uno de éstos… ¡lo pasé el descueve –me convertí en un «verdadero bombo en fiesta», pero cada vez que lo veía les juro que en lugar de música, tenía que poner el último CD del Coco Legrand!)

Yo reconozco que he conocido a varios, pero si se lograra la mixtura, sería la esclava del «engendro».

Lo que es a mí, me gustan poco enrollados, simpáticos, inteligentes, cachondos y no sé por que, pero siempre me han gustado los pelados. Me entrego como corderita si él es light… ¡Yo soy demasiado grave! y si se viste bien, me da lo mismo, porque yo, que sigo siendo «mina», no logro combinar ni calcetines… ¡me visto pésimo!

**OJO: Me olvidé de los viejitos que siempre fueron mis favoritos ante mi patológico síndrome de Elektra, y asumo que hace poco, muy poquito, descubrí lo refrescante y sanamente obsceno que resulta el efecto «Demi Moore» ¡chupalla!… ¿será aplicable algo así como a vaca vieja, pasto tierno? ¡¡¡¡NOOOOOO!!! ¡Qué feo!… resulta más erótico decir que «GALLINA VIEJA DA BUEN CALDO».

***Si conocen a alguno… ya saben: mi correo electrónico es….

Loreto Ibáñez Fontan

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