• 30/noviembre/2010 •

Fuerzas armadas socialistas, anticapitalistas, antiimperialistas y masistas

<b>Lucia Rossel</b><br>Estudiante de Ciencia Política en Universidad del Desarrollo.

Lucia Rossel
Estudiante de Ciencia Política en Universidad del Desarrollo.

El cambio en las fuerzas armadas de Bolivia y sus implicancias para el Estado Boliviano.

El pasado domingo 14 de Noviembre, en los actos de conmemoración del bicentenario de las fuerzas armadas de Bolivia, el Ejército Nacional no solo estrenó una nuevo lema (cambiando el tradicional «Subordinación y Constancia» por el «Patria o muerte, venceremos»), sino también, declaró ser una institución socialista, antiimperialista y anticapitalista.

Esta declaración hecha por el Comandante Nacional del Ejercito Boliviano, General Antonio Cueto ha generado gran revuelo, tanto a nivel nacional como internacional ya que consolida de una vez por todas, el cambio que se veía venir en el Ejército Nacional cuando en marzo del presente año expresó su intención de modificar el lema del Ejército.

Esto fue el inicio de una transformación en la institución, que poco a poco ha ido dejando su neutralidad política de lado para alinearse de manera completa con las tendencias del gobierno actual. La declaración hecha ese domingo fue justamente el punto clave de dicha alineación.

Declarar a un Ejército socialista, antiimperialista o anticapitalista, trae consigo diversas implicancias: primero, afecta a la misión principal de la Institución cual es defender y mantener la soberanía, la independencia y la integridad territorial del Estado; segundo, la subordinación del Ejército al partido que esté en el poder, hace que la Institución se preste para cumplir los objetivos del partido y no así los objetivos de defensa que tiene a partir del Estado.

Adicionalmente y debido a la ideología del MAS (Movimiento al Socialismo), partido mayoritario en el gobierno de Bolivia, la defensa de la soberanía del país no radica en defender al país de CUALQUIER amenaza externa sino defender al país de cualquier fuerza externa que el gobierno estime. Es así que, actualmente, no existe problema alguno con la incursión que viene haciendo el Ejército venezolano en territorio nacional y sin embargo, si existe un problema con la presencia de fuerzas americanas que tienen como objetivo la erradicación del narcotráfico.

En este contexto es necesario recordar que el Presidente Morales declaró en la IX Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas celebrada en noviembre 2010 en Santa Cruz, Bolivia, que Estados Unidos había provocado golpes de Estado en Bolivia, Venezuela y Ecuador sin éxito y que al fin lo había logrado en Honduras.

Por otro lado dicha subordinación implica que el Ejército puede ser manejado al antojo del gobierno, favoreciendo así únicamente sus intereses, intereses que no necesariamente están alineados con los intereses del país y la población en su conjunto.

La población boliviana, confía y pone en parte en las manos del Ejército su estabilidad y su libertad ya que estima que esta institución nos protegerá de aquellos que quieran irrumpir y transgredir el territorio y su paz, sin importan si aquel que osa irrumpir en aquella paz es capitalista, socialista o de cualquier tendencia.

El Ejército es una institución clave en el funcionamiento de cualquier Estado por ser el medio mediante el cual se mantiene la soberanía nacional y lo que ella conlleva.

Por estas razones se hace fundamental que un Ejército se mantenga alejado de las implicancias de la lucha política interna por el poder puesto que los gobiernos cambian, los Partidos son instrumentos de la política sin embargo el Ejército Nacional es una institución del Estado que nació con Bolivia y que pertenece a Bolivia, no al MAS y por ello debe mantenerse firme a sus ideales protegiendo al Estado y no a quien está en el poder.

Lucia Rossel.

Publicado: 30/11/2010

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