• 11/julio/2020 •

Gobiernos Corporativos: Obligados a Sintonizarse.

<b>José Miguel Flores</b><br>Director ejecutivo y socioFlores & Asociados Abogados

José Miguel Flores
Director ejecutivo y socioFlores & Asociados Abogados

Han pasado caso 10 meses del estallido social que fue un llamado disruptivo a que las empresas y las organizaciones se debían reorientar y reenfocar. ¿Por qué? Talvez aún no entendían porque, muchos directorios y administraciones miraban y analizaban para tratar de sacar conclusiones adecuadas.

Pero cuando todos esperaban reponerse con una reactivación de la economía en marzo, se  vino la pandemia. Nuevamente las empresas en jaque debíeron volver a mirar y analizar que pasaba pero ahora todos, sin excepción, se vieron obligados a enfrentar algo diferente, sin precedentes y sin un final conocido. Era el minuto de que todos los organos actuaran coordinados y en conjunto: accionistas, directorio y gerencias. El gobierno corporativo es una institución que los reúne y ahora con importancia superlativa. 

Los gobiernos corporativos definen los pilares estratégicos fundamentales de una empresa (visión, misión, valores y propósito), su modelo de negocios, sus buenas prácticas empresariales, sus políticas comerciales, financieras, operacionales y de riesgo; como también la implementación de todo lo anterior.

Pero ahora tienen desafíos adicionales o distintos, según como los queramos ver, pero que son ineludibles para los tiempos actuales, tanto por lo que se vivió a fines de 2019 como por la pandemia. No sólo es un cambio de foco, sino que también de perfiles de quienes lo componen.

El gobierno corporativo debe promover un liderazgo con empatía y humildad, con capacidad de  ponerse en el lugar del otro, conocer sus intereses y motivaciones y, en consecuencia, construir soluciones a la medida de lo que realmente se necesita.  

La empatía es la herramienta más útil al líder. Sin embargo, en época de crisis, la humildad es el instrumento que permite el aprendizaje y adaptación

Con los anterior,  los directorios y sus comités deben mostrarse sinceramente cercanos a su entorno, dispuestos a escuchar, a diseñar soluciones novedosas y empáticas. Sin temor a mostrar desconocimiento de una situación que es nueva a nivel mundial.

Todo implica ser flexibles, estar dipuestos a aprender y adaptarse, para que los directorios tengan la capacidad de actuar rápido frente a los nuevos desafíos y entender las nuevas necesidades de sus stakeholders y así brindar soluciones oportunas e innovadoras. Mirar y aprender de otras realidades, otros mercados, otras industrias es fundamental.

Saber comunicar y hacerlo de forma permanente, transparente, abierta y efectiva es clave, tanto hacia dentro como fuera de la organización. Los líderes deben recibir información de calidad y a su vez deben ser trasnmisores eficientes de la misma, y todo se debe hacer de forma ordenada, previsora y sin improvisaciones, por eso los protocolos son relevantes y se deben hacer proactivamente, pues de esa manera se podrá mantener la cultura corporativa y la motivación del equipo.

Un desafío mayor es mirar el negocio en 360º para saber flexibilizar y adaptar los modelos de negocios. El directorio debe ser capaz de ir revisando permanentemente sus segmentos de clientes, la forma en como se comunican con ellos y los canales utilizados. Por eso las relaciones deben ser cercanas e incluso empáticas, las redes sociales serán los canales más utilizados y la propuesta de valor tendrá conceptos muy diferenciadores como “soluciones integrales” y “partners estratégicos”.

La reputación es un activo sensible para la sostenibilidad de las empresas sobre todo post COVID. Los directorios deben estar constantemente mapeando los riesgos y crear protocolos que protejan su imagen y reputación corporativa, por ejemplo, invertir tiempo en revisar las políticas de compliance. 

El mercado, pero sobre todo las personas, equipo y clientes recordarán con gratitud a aquellas empresas que pese a la crisis, mantuvieron su responsabilidad social con ellos, los proveedores y con el entorno en general.

En conclusión, en crisis es deber de los Gobiernos Corportivos, ser líderes, adaptar sus modelos de negocios a los nuevos desafíos y preparar la organización para la post crisis.

José Miguel Flores
Director ejecutivo y socio
Flores & Asociados Abogados

Relacionados: