• 14/octubre/2010 •

Gracias mineros por la ilusión concedida

<b>Rodrigo Vidal Rojas</b><br>Arquitecto Universidad de Santiago de Chile. Docteur es Lettres, Universite de Lausanne, Suiza Master en Diseno Urbano y Ordenamiento del Territorio, Universite de Geneve, Suiza. Master en Ciencias Sociales del Desarrollo, Universite de Geneve, Suiza. Di

Rodrigo Vidal Rojas
Arquitecto Universidad de Santiago de Chile. Docteur es Lettres, Universite de Lausanne, Suiza Master en Diseno Urbano y Ordenamiento del Territorio, Universite de Geneve, Suiza. Master en Ciencias Sociales del Desarrollo, Universite de Geneve, Suiza. Di

Gracias por concedernos la ilusión de que somos un país solidario y preocupado por el sufrimiento del otro.

Gracias por darnos la oportunidad de calmar nuestras conciencias, pensando que contribuimos en algo encendiendo el televisor para informarnos acerca de lo que ocurre con ustedes.

Gracias por haberle entregado un contenido humano y sensible a un bicentenario que por más promesas hechas, nunca despegó.

Gracias por otorgarle al gobierno una razón de estar en La Moneda cuando, iniciado el campeonato de fútbol, el terremoto había llegado a su fin.

Gracias por haberle dado un sentido útil a nuestros medios de prensa.

Gracias por colmar el tiempo y el interés de nuestros noticiarios, arrinconando en pocos minutos la verborrea insoportable de nuestra clase política.

Gracias por regalarnos 33 nombres para escribir la historia de nuestro bicentenario, en un país plagado de villanos y tan necesitado de héroes contemporáneos.

Gracias por el silencio comprometido, ya que toda nación requiere que sus héroes sean santos, para fundar su historia sobre personajes casi mitológicos.

Gracias por el número 33, que le otorga una dimensión mística y trascendente a un país pobremente materialista y crematístico.

Gracias porque a 33 semanas de producido el terremoto la tierra nos devuelve un poco de la vida que nos arrebató el 27 de febrero.

Gracias porque por una vez no celebraremos un gol, un triunfo en un reality, el logro del Kino, el inicio del festival o el IMACEC, sino que celebraremos el triunfo de la vida.

Gracias por demostrarnos que cuando el Estado quiere, puede; y que de la misma forma como invierte millones y millones de dólares en el rescate de 33 mineros desde el fondo de la tierra, puede y debe invertir otro tanto para rescatar a miles de niños del fondo del hoyo de la mala educación que este país les entrega.

Gracias, porque entre tantos bytes, pulgadas, milímetros de espesor, airbags, cilindradas, superficie construida, kilómetros acumulados, seguidores en Twitter, con que medimos la longitud de nuestra masculinidad chilensis, ustedes nos recuerdan que la posibilidad de volver a ver el sol con nuestros propios ojos es lo que le da sentido a la vida.

Gracias por paralizar 48 horas este país, por una causa noble.

Cuando la expectación de vuestro rescate se haya extinguido, y la última luminaria del campamento esperanza se haya apagado, nos quedará el recuerdo y las imágenes de un evento extraordinario y único que nos habrá dejado la ilusión de que una sociedad un poco mejor de la que hoy tenemos es tal vez posible.

Rodrigo Vidal Rojas.

Publicado: 14/10/2010

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