• 17/junio/2010 •

Ha terminado la Asamblea Anual de OEA

<b>Jorge Sanz Jofré</b><br>Analista Internacional, Profesor de Geopolítica, Magíster en Ciencias Militares, Doctor © en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Local por la Universidad de Castellón, España

Jorge Sanz Jofré
Analista Internacional, Profesor de Geopolítica, Magíster en Ciencias Militares, Doctor © en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Local por la Universidad de Castellón, España

Ha terminado una nueva conferencia de OEA y he quedado con una sensación extraña.

Perú, el anfitrión propuso el tema de la carrera Armamentista en la región en una alusión directa a Chile, habida consideración que en todo el proceso de levantamiento del diferendo marítimo y su puesta en conocimiento del Tribunal de La Haya sostuvo una campaña en ese sentido. La resolución de la OEA fue un llamado a ratificar la Convención Interamericana sobre Transparencia en las Adquisiciones de Armas Convencionales (CITAAC).

El siguiente tema fue el conflicto que sostienen Argentina e Inglaterra respecto de las Islas Falkland o Malvinas y la resolución de la Conferencia fue “reafirmar la necesidad que Argentina y Gran Bretaña reanuden las negociaciones sobre la disputa de soberanía, con el objeto de encontrar una solución pacífica a esta prolongada controversia».

Es decir, en estos dos temas la Organización hace recomendaciones blandas, obvias y casi como pidiendo favores a los participantes. Me quedó la impresión, más que nunca, que la Organización necesita una reforma sustancial con el objeto que pueda adoptar resoluciones que tengan verdadero sentido y no sólo recomendaciones que casi no justifican una Asamblea. Debo aceptar que los acuerdos son el resultado de lo posible en un Continente con problemas mucho mayores que las dos resoluciones que hemos visto.

El tercer tema fue Honduras; La Secretaria de Estado Hillary Clinton señaló: “Este es el momento para avanzar y dar la bienvenida al retorno de Honduras dentro de la comunidad interamericana”; yo debo agregar este era el tema que pondría en evidencia las líneas políticas que juegan dentro de la OEA y por consecuencia dentro del Continente.

El hecho de una posición tan clara de EE.UU. respecto de Honduras necesariamente evidenciaría los resabios de la división que el mundo vivió el siglo pasado. La línea opositora está compuesta por Brasil y por la línea del ALBA; es decir, es una condicionante ideológica.

La razón de la expulsión se ha terminado; el Presidente Lobo resultó ganador en una elección convocada por un gobierno que surge luego de un problema interno de Honduras. ¿Un gobierno de facto?, sin duda, Micheletti era un Presidente de facto que llamó a elecciones. ¿Es eso lo que inhabilita a Honduras para participar en la Asamblea?. Al parecer sí y esta sola razón inhabilitaría también a muchos países americanos que pasaron de un gobierno militar a un gobierno democrático, incluido Chile en ello.

Este era un tema para que OEA, que jugó un papel menor en el caso de Honduras, se mostrara como el organismo fuerte y necesario para llevar adelante soluciones, como el eje proactivo que aúna voluntades para alcanzar respuestas o avances en los temas relevantes del continente; sin embargo, la resolución de OEA fue constituir una comisión para que informe al 30 de julio la situación de Honduras. ¿Qué nuevo antecedente podrá aportar la Comisión?. ¿Qué sucederá si la comisión propone la inclusión de Honduras en contra de la posición de Brasil y de la línea del ALCA?; lo que es peor ¿cuál sería el valor real de la participación o no de Honduras en la OEA? Recordemos que algunos están excluidos y siguen existiendo.

Pienso que se perdió una nueva oportunidad para dar un salto cualitativo en la política internacional, para enfrentar los problemas reales de pobreza, de energía, de agua, de desarrollo, de interconexión, de cooperación, de violencia, de corrupción, de drogas y tantos otros que son los que de verdad harían avanzar a un continente que sigue entrampado en la lógica de la Guerra Fría representada por las líneas de ALCA y ALBA, con conflictos no resueltos del siglo XIX que persisten en aparecer cada vez que sea necesario revertir una baja en la popularidad y que no representan las necesidades ni los intereses de las personas que conviven diariamente con la pobreza.

Esperemos, para otra vez será.

Jorge SanzJofré.

Publicado: 17/06/2010

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