• 21/agosto/2020 •

Hundimiento de áreas costeras, otro desafío

<b>Laslo Pancel</b><br>Ingeniero forestal de la Universidad de Freiburg; Doctor en Ciencias Forestales, graduado de la Universidad de Hamburgo. Director Internacional Fundación Ecopartnersbank.

Laslo Pancel
Ingeniero forestal de la Universidad de Freiburg; Doctor en Ciencias Forestales, graduado de la Universidad de Hamburgo. Director Internacional Fundación Ecopartnersbank.

“El aumento del nivel del mar es un problema y el hundimiento también es un gran problema. Hay áreas donde está ocurriendo más rápidamente que el aumento del nivel del mar mismo», dijo Cathleen Jones ya en 2016, investigadora del NASA ’s Jet Propulsion Laboratory en Pasadena. En los últimos 30 años, los satélites midieron el nivel del mar con gran precisión y dichos registros ayudan a los investigadores a comprender fenómenos climáticos, pero también para alertar sobre los cambios y consecuencias que este panorama traerá para la civilización.

Se trata de un fenómeno complejo con múltiples causas, incluida la expansión térmica del océano, la escorrentía del agua de deshielo de las capas de hielo terrestres y los glaciares de montaña, además de los cambios en el agua que se almacena en la tierra. Estos factores se combinan para elevar la altura de nuestro océano global aproximadamente 3.3 milímetros cada año. Esa tasa se está acelerando adicionalmente 1 mm por año cada década y se espera que acelere todavía más. 

Este fenómeno no es uniforme en todo el mundo. En algunos lugares está sucediendo más lentamente que en otros. Esto significa que, aunque el aumento del nivel del mar afecta las zonas costeras de todo nuestro planeta oceánico, algunas regiones sienten sus efectos antes y con mayor severidad que otras. Esto se refleja en las proyecciones futuras del aumento del nivel del mar, donde se espera que muchas ciudades de Asia se encuentren entre las localidades más afectadas.

El hundimiento hace que especialmente las áreas con elevaciones de menos de 10 metros sobre el nivel del mar sean más vulnerables a los efectos del cambio climático. Varias mega ciudades, con poblaciones mayores a 10 millones, enfrentan este riesgo en la actualidad. La tasa de hundimiento más rápida, 250 milímetros por año, se observó en el Delta Huanghe de China. El sudeste asiático registró de 30 a 60 milímetros por año. Combinado con el aumento acelerado del nivel del mar, se proyectan desafíos extremos para los habitantes de la zona costera.

Si bien este fenómeno se puede explicar por factores naturales, la acción del hombre sigue siendo preponderante: bombeo de agua subterránea, actividades de construcción de petróleo y gas, asentamiento natural de nuevos suelos e incluso las generaciones de la agricultura están causando que las grandes áreas metropolitanas en las zonas costeras se hunden sorprendentemente rápido.

Es necesario pasar de las alertas a las acciones. Todos los asentamientos costeros, por el bienestar de la población y la seguridad productiva de sus economías, deben tomar medidas concretas de forma obligatoria. Un comienzo es monitorear y analizar constantemente si los terrenos están hundiéndose, además de realizar un seguimiento permanente a las dinámicas del aumento del nivel del mar.

Al mismo tiempo, las autoridades gubernamentales deben avanzar en políticas que permitan frenar esta problemática. La reducción de las emisiones de determinados agentes contaminantes, principalmente el dióxido de carbono, puede aportar en gran medida a revertir esta situación. Todavía está en nuestras manos la capacidad de enfrentar este desafío pensando en las nuevas generaciones y revertir un panorama que se avizora oscuro para los próximos años.

Laslo Pancel
Ingeniero forestal de la Universidad de Freiburg; Doctor en Ciencias Forestales, graduado de la Universidad de Hamburgo. Director Internacional Fundación Ecopartnersbank.

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