• 19/abril/2010 •

Impuestos ¿Mal puestos?

<b>Loreto Ibañez Fontan</b><br>Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

Loreto Ibañez Fontan
Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Magíster en Persuasión, Propaganda y Manipulación de Masas. Ha trabajado en varios medios de prensa, principalmente en Televisión. Como discípula de importantes escritores de la talla de Pía Barros, Pablo Simonetti y Andrés Rojo, ha ganado varios concursos Literarios, en un género que ella misma define como "realista y pornosoft... la realidad oculta que cada uno de nosotros lleva dentro".

«Todo tiene un compromiso moral, si usted lo puede encontrar»

(Lewis Carroll)

Resulta «tragicómico», creo que al menos para la clase media (en la que me incluyo), después de tener que esperar VEINTE y decidir, como muchos chilenos, elegir un nuevo Presidente, pese a que, en casos como el mío, no fuera el idea, sino el único candidato que por entonces representaba un supuesto «cambio», en asunto de VEINTE días, las autoridades anuncien un nuevo Plan de Alza Tributaria.

Es cierto que la «medida», está destinada en gran parte a conseguir fondos para la reconstrucción del país tras el terremoto de febrero, pero -según las propias declaraciones del Presidente Piñera- se trata del financiamiento de parte de su programa de Gobierno.

La sola suma de palabras me ataca: ALZA+IMPUESTOS… y si hablando seriamente, el plan contempla alzas impositivas por dos años a las grandes empresas, a las contribuciones de propiedades de más de cien millones de pesos y un fuerte incremento al Royalty Minero, lo que de verdad me lleva al borde de la histeria es el anuncio COMO SIEMPRE, al tabaco. Hoy, el 76% del precio de una cajetilla de cigarros, corresponde a impuestos, con el alza, subirá a 84%… esto significa que mis puchos, simples Luckys Corrientes (bien de machos) que valen luca quinientos, subirán más o menos a unos mil ochocientos pesos por lo bajo…. ¡protesto!

Pero vamos por partes…

Subir los impuestos a grandes empresas no me parece mal, sin embargo, hay que ver las consecuencias: los empresarios invierten menos, contratan menos gente, y más lejos se la utopía de subir sueldos…

Un alza en las contribuciones a las propiedades de más de cien millones de pesos, me parece del todo razonable. Mal que mal, la gran mayoría de los poderosos de nuestro país (Presidente incluido), tienen, por cabeza, más de una propiedad que supera tal valor. Las consecuencias respectivas, aún no logro verlas, porque como jamás voy a habitar en un «Chalet» de tal valor, lo cierto es que me importa un bledo.

El Royalty Minero, me preocupa de un modo ignorante, es cierto, pero intuyo que tal alza, quizás en lugar de subir, sólo mantenga o en el peor de los casos, haga bajar las inversiones extranjeras…

Sin embargo mi punto de preocupación el el alza del impuesto a los puchos… aquí van a saltar en mi contra todos los médicos broncopulmonares y oncólogos de Chile (conozco a muchos que FUMAN como chinos, lo juro y tengo pruebas).

Lógicamente mis hijos aún no me leen, sino, además de «retarme», me darían cátedra como las que ellos mismos reciben en el colegio (y que les dan como tarea sus respectivos profesores, muchos de los cuales, por supuesto FUMAN).

Las respetables agrupaciones de asmáticos y laringectomizados, es probable que se querellen en mi contra, y eso que ni siquiera estoy promoviendo el «vicio», sino apenas protestando por el alza de impuestos…

Pero intento explicar un asunto muy lógico. Tengo muy claro que el tabaco es altamente dañino (si no, pregúntenle a mi mamá en el Parque del Recuerdo), pero todo tiene su «B SIDE», de lo contrario yo no estaría aquí escribiendo… Piensen un poquito del otro lado, y es que, al subir el impuesto al tabaco, muchas personas como yo, sufriríamos síndrome de abstinencia, los índices de crisis de pánico, neurosis y sicosis pasajeras, no tendrían espacio en los centros de salud mental.

Fumadores, desmiéntanme…

¿Existe algo más relajante que fumarse un pucho para enfrentar situaciones de estrés?
¿Existe un cafecito mejor que aquel acompañado de un cigarro? ¿Y que me dicen del «puchito aquel», después de «aquello»?

Yo, por ejemplo fumo para escribir (y confieso, así sea asqueroso, que también fumo para ir al baño), fumo con un aperitivo, o en un lugar que se preste para hacerlo… el médico me llama «fumadora social», y eso soy, por muy antisocial que sea.

Conozco muchos artistas verdaderos que fuman en la epifanía de sus inspiraciones, y por algo el cigarro además de humo, cáncer, nicotina, alquitrán y enfermedades asociadas, tiene hasta poemas y tangos…

Y como no me gusta protestar sin tener propuestas, hago pública la mía:

¿Por qué en lugar de subir el impuesto al tabaco, no suben el impuesto al «copete»?

Claro, porque los poderosos del país, llegan a sus casas y se toman un whisky de 20 años, sus esposas un amaretto italiano y descorchan dos los domingos Don Perignon a destajo… además muchos son propietarios de viñas, y por supuesto no les conviene para nada que suba el precio de los licores… ¿qué por qué mi idea? porque un fumador, cualquiera sea su clase social, se pone odioso cuando no fuma; a veces un trabajador que se fuma un puchito, se relaja y resulta más productivo; un fumador no llega a trabajar con la «caña»; no falta a la pega los lunes por efectos de «resaca»… y por último, si un fumador sólo se pone odioso cuando no fuma, nadie me va a venir a negar que, cualquiera sea su clase social, no hay nada más odioso que un borracho bien curado… son aquellos los que causan riñas y accidentes de tránsito, los que vomitan en los lugares menos apropiados, los que se envalentonan o se ponen sensibles hasta grados más altos que los que se beben… por eso señores:

¡PROTESTO CONTRA EL IMPUESTO AL PUCHO Y PROPONGO EL IMPUESTO AL TRAGO!

Finalmente, así como anuncian tanto impuesto en alza, no nos vendría nada mal como país, una rebaja en algunos…

¿Sabían ustedes que Chile tiene el impuesto al libro más alto en el mundo (19%)?

Esto sí es una vergüenza, peor que las que causan los «jugosos curados».

En otros países tal impuesto no existe (Colombia, Uruguay, Irlanda, Hungría, Argentina, Perú, Rusia, México, Gran Bretaña, Brasil).

Otros países con IVA al libro: Francia 5,5%, Canadá 7%, Grecia 4%, EEUU 7%, Singapur 3%, Italia 4%, Suiza 2%, Japón 5%, Portugal 5%, España 4%.

Así explico que mi forma de ver el mundo está en papel, ya sea en papel para hacer libros o para fumar sin que me suban el precio de los cigarros.

Eso era por hoy; espero que alguien entienda y lleve a cabo mi propuesta. Mientras tanto seguiré escribiendo, pues «fumando espero»

Atentamente y sin pretender dejar de fumar, pese a tener consciencia del daño
se despide de ustedes

Loreto Ibáñez Fontan.

Publicado: 19/04/2010

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