Finalmente, parece ser cierto que las elecciones no se ganan ni se pierden, sino que se explican. Sin embargo, del resultado queda claro que la gran mayoría del país ya no quiere más concertación para gobernar Chile. Piñera y MEO basaron sus campañas en la idea de "cambio" y Chile votó en más de un 64% por el "cambio". Los electores hemos demostrado nuestra gran cultura cívica: buscar la alternancia en el poder. Sabemos de democracia, tenemos claras las exigencias para nuestros gobernantes y especialmente que 20 años en el poder para el mismo bloque de gobierno no le hace bien al país: se necesita un ejecutivo renovado y esta alternativa sólo la ofrece Sebastián Piñera.