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Magister en Ciencia Política. Director Area Estrategia, Prospectiva, Seguridad y Defensa Analista Político. Socio - Director ANALYTYKA Consultores. Presidente Capitulo 233 ASIS Internacional.
Después del jueves más negro para el gobierno (04.08.11), nos seguimos encontrando con una multitudinarias marchas, convocada por el movimiento estudiantil.
Más allá del número, y los cacerolazos nocturnos que la siguieron, las acciones sociales han dejado en evidencia la falta de manejo político y generación de un espacio de convergencia para lograr sentar a una mesa de trabajo a los estudiantes, para lograr deponer del paro y una reforma cualitativa de la educación. Pero también se acredita, de parte de la ciudadanía, un desprecio o falta de validación transversal de la clase política nacional.
Sin embargo, y dada la persistencia del Gobierno en mantener su posición frente al conflicto político y social, cabe preguntarse si efectivamente es posible descifrar la estrategia que está llevando adelante el gobierno para dar satisfacción a una de las demandas de más larga data en nuestro país y que ya lleva tres meses de movilizaciones. En función de lo anterior, nos permitimos generar algunas hipótesis.
1.- Estrategia de agotamiento: La prolongación del movimiento estudiantil y la falta de definiciones claras en los temas de fondo (lucro, participación, desmunicipalización, etc.), en las propuestas del gobierno, podría traslucir una estrategia que busca finalmente mantener vigente el conflicto estudiantil, con el único objetivo de evitar que el malestar ciudadano también se manifieste en otros áreas sociales, que ya han dado señales de molestia y movilización social (Transantiago, subcontratistas de las mineras, reconstrucción, gremios de la salud, ambientalistas, pueblos originarios, entre otros).
Esta estrategia buscaría, con lo prolongado del movimiento y la falta de resultados concretos, no generar expectativas en otros actores sociales y, por lo mismo, mantener fuera de la frontera mediática y callejera a otros grandes movimientos sociales.
Análisis. Esta táctica, de ser correcta, sólo le traerá más problemas al gobierno, ya que está condicionada a que el resto de los actores sociales no muestren su descontento. No obstante, ya es posible visualizar que a algunos sectores les está siendo más fácil vincular sus demandas al movimiento estudiantil para generar un frente amplio de descontento, logrando la sensibilidad y compromiso de la gente.
La posibilidad de que el gobierno pueda salir triunfante (en sus lógicas) con una estrategia como esta es bastante escasa, ya que por lo prolongado del conflicto y la alta adhesión ciudadana que ha logrado el movimiento, ha permeado la imagen pública de Chile regional e internacionalmente por la “falta de conducción”, “ingobernabilidad”, “intervención y uso desmedido de la fuerza en la represión”, entre otros. Esto podría terminar siendo aceptado por toda la ciudadanía, asumiendo finalmente en este gobierno no tiene las capacidades para gobernar, lo que abre la posibilidad a un escenario mucho más complejo.
2.- Estrategia de autoridad y rango: El cambio de gabinete, al parecer pretendió darle un segundo aire al gobierno (muchos cercanos indicaron que correspondía a un segundo tiempo). En un inicio dio luces claras de un cambio, con los acercamientos y conversaciones entre el Ministro Bulnes y el movimiento estudiantil, con propuestas de ambos lados y manteniendo la discusión un buen nivel ideológico, centrándose en la relación “Estado – Mercado”. Pero se presentó un vuelco brusco en la estrategia a partir de las intervenciones del Ministro del Interior, dando a entender que los índices de la delincuencia habían subido producto del movimiento estudiantil, lo que se sumó a su negativa de autorización de la marcha de agosto, desplegando un virtual estado de sitio. Ello implicó un cambio de agenda y la percepción de cambio de interlocutor.
Adicionalmente, a contar de ese momento se mostró un endurecimiento de la posición del gobierno, dejando ver que no se movería un ápice de la propuesta ya efectuada. En otras palabras, una estrategia de imposición sólo por el hecho de ser gobierno y apostando a que con ello bajaba al movimiento.
Análisis. Sin embargo, ayer –después de las multitudinaria marchas a nivel nacional con el apoyo de otros actores sociales, coronado por el cacerolazo, y las manifestaciones en otras latitudes- quedó claro que el potencial resultado de esta estrategia, sólo llevaría a que la ciudadanía condene el actuar del gobierno, con la preocupación de ser sobrepasada la institucionalidad.
La posibilidad de que esta potencial estrategia salga adelante es bastante baja, ya que depende principalmente del apoyo del resto de la clase política para tender puentes, que puedan contener este estallido social. Las muestras ya han sido claras, el endurecimiento de posición acompañado de la represión, sólo hace que el gobierno sea comparado con otra época de nuestra historia (asociada a las prácticas del gobierno militar) y el Presidente y sus ministros pierda el piso político de su mismo sector.
Es importante que el gobierno observe y analice un poco más a fondo lo que ya sucedió en Túnez, Egipto, Libia, Siria, Inglaterra, España e Israel entre otros, para entender que el endurecimiento de la posición construye la auto-exclusión e incluso la solicitud de renuncia al Presidente, por su incapacidad de gobernar.
3.- Estrategia de evitar el bulto (lavarse las manos): ya se indicó que los proyectos de ley asociados a la propuesta del gobierno están en camino al parlamento, dando a entender que con ello los estudiantes deben dirigir su fuerza al legislativo para sacar dichos proyectos de ley adelante. Con esta estrategia, el gobierno estaría buscando salir del centro de la discusión y “lavarse las manos”, bajo la creencia que ello abre un escenario de oportunidad al gobierno en la medida que los cuestionamientos recaerían en e legislativo aumentando la capacidad de negociación del gobierno.
Análisis. Desde el punto de vista del análisis, dicha estrategia estaría condenada al fracaso por dos razones: la primera, porque el gobierno anterior implementó una acción similar con
Adicionalmente, las afirmaciones del Presidente de RN, no ayudaron mucho a esta potencial estrategia, al indicar que en el parlamento hay “una manga de inútiles subversivos”, con lo que terminó de sepultar cualquier potencial resultado, con el agravante de polarizar aun más las posiciones al interior.
Finalmente, con esta estrategia el gobierno se ganaría un gran segundo problema: tener que marcar agenda con respecto al binominal y evitar un posible plebiscito.
4.- Estrategia de desesperación (o no estrategia): lo errático del actuar del gobierno, en conjunto con lo disperso y amplio espectro de opiniones contradictorias y de crítica de su mismo sector, sólo estarían evidenciando una falta de estrategia, con la consecuente falta de conducción asociada en sus propias filas. Esto puede llegar a interpretarse en que dado que el gobierno no es capaz de alinear, o por lo menos tener un discurso común en su sector, mucho menos tendrá herramientas para gobernar. Lo que pone, nuevamente, en la discusión su incapacidad de gobernar o “ingobernabilidad”, actuando sólo como el encargado de apagar incendios.
Análisis. Está implícito.
En conclusión:
- La probabilidad de ocurrencia para cada una de estas hipotéticas estrategias deja al gobierno en una situación de alta complejidad, especialmente si se suma la emergencia de nuevas demandas sociales y el compromiso del programa de campaña, que aún no se han implementado.
- Existe una baja probabilidad de que, en cualquiera de las hipotéticas estrategias indicadas, el gobierno logre sacarse el estigma la emergencia factores de “ingobernabilidad”.
- Existe una alta probabilidad que otros sectores, que hoy se sienten desatendidos o no importantes, vean en el movimiento estudiantil un canal de expresión que les permita canalizar sus demandas, sumándose en un frente amplio.
- Existe una alta probabilidad de que la institucionalidad se vea aun más sobrepasada por la ciudadanía.
- Existe una alta probabilidad de que en las próximas encuestas de opinión pública el gobierno, la oposición, los partidos y la clase política en su conjunto, sigan a la baja en la popularidad o aprobación de su labor.
- Existe una alta probabilidad de que la sensibilidad internacional sea más proclive al movimiento, que al gobierno, en conjunto con la potencial opción de ver en el movimiento la posibilidad de extender en Sudamérica un modelo más cercano a la neoizquierda.
Finalmente: varios actores políticos con historia y trascendencia están indicando la importancia de volver a la política de los acuerdos para estar en sintonía con la ciudadanía. Lo que desde el punto de vista de la ciudadanía debería incorporar (más que a los partidos) a la propia sociedad desde sus problemáticas. Es necesario indicar en este punto en particular, que el movimiento no valida esta política porque asume que la toma de decisiones se realiza por intereses particulares entre cuatro paredes, dejando fuera a la gente y escaseando absolutamente de representatividad.
A mayor duración de conflicto y la percepción de estrategias no definidas o inexistentes en el manejo del conflicto, mayor solidez adquieren las movilizaciones en términos políticos y sociales, mientras que el gobierno, parlamento y partidos pierden en forma creciente credibilidad y legitimidad.
Las movilizaciones en otros países se constituyen en factores de legitimación del movimiento chileno y una oportunidad para exigir cambios profundos en el modelo de crecimiento económico pro-globalización de Chile acercándolo a los procesos vividos por Ecuador y Bolivia.
Guillermo Holzmann.
Publicado: 16/08/2011
Loreto Ibáñez Fontan, editora general Columna Digital: loreto.ibanez@columnadigital.cl