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Académico de Educación Física, Valdivia. Universidad San Sebastián.
Desde el trono, ubicación propia de un rey, Marcelo Bielsa observa el triste espectáculo que nos están brindado los que de modo siempre extraño, por describirlo de alguna manera, han llegado a manejar los hilos de este muñeco llamado fútbol.
Más allá de si el reglamento de
Dineros por votos, el Gobierno interfiriendo, inhabilitaciones, comisiones. ¿Golpe de Estado? ¿Esto es nuestro fútbol? Al parecer, el sistema ofensivo y ganador que se instaló en nuestra selección, el entretenido final del torneo 2010 y el importante aumento femenino en la disciplina son temas que parecen no importar.
Cuando un grupo de personas que no tienen más interés que el propio maneja nuestro deporte rey, no podemos esperar otra cosa que no sea una lucha descarnada por el sillón más importante de
Cuando parecía que todo iba por buen camino, que nuestro fútbol se posicionaba en lugar de valoración importante en el mundo futbolístico, cuando por fin éramos capaces de mirar frente a frente a los equipos “grandes” de la esfera mundial, nos damos cuenta de nuestra realidad, no importa con quienes juguemos o quien nos dirija, si ganamos o perdemos, lo importante son las divisas que les entrega a unos pocos.
Todo esto es un fiel reflejo de nuestra sociedad: Cuando vemos que avanzamos, queremos frenar para mirar atrás.
¿No estamos, acaso, capacitados para el éxito? Lo que necesitamos ahora es que Marcelo Bielsa y los 11 de la cancha pasen de ser los espectadores de este circo a los protagonistas de nuestros sueños futboleros.
¡¡¡Que comience el FÚTBOL!!!
Roberto Aldanes Pumarino.
Publicado: 17/12/2010