|
|
Licenciado en Matemáticas Puras, (PUC, 1989), Master en Ingeniería Industrial (c) (U. de Chile, 1995). Ex- profesor en distintas Universidades chilenas en cátedras de matemáticas, marketing y economía. Ex Ingeniero de Proyectos del FONDEF-CONICYT. Estudios incompletos de Literatura en la Universidad de Chile. Reside actualmente en USA desde el 2002, dedicado a la poesía y a ganarse la vida como pueda.
Esta nota es breve. Es una alarma. Es un llamado. Es una perplejidad. Es una impavidez. Es un asombro. Es un espasmo.
El país convertido en una empresa, en una corporación; no sé si sin fines de lucro.
El Presidente, ningunea a nosotros los opositores, porque hacemos observaciones éticas a los conflictos de intereses entre ser Presidente y dueño de un canal de Televisión; del cual no se ha querido desprender.
Estoy anonadado de que están convirtiendo al país en una empresa: andan uniformados con una chaqueta roja que dice: Gobierno de Chile. Se les olvidó agregar: "y Cía. Limitada".
Me acongoja el reduccionismo facilista de homologar un país a cómo funciona una empresa.
Un país es una diversidad mucho más compleja, que requiere otros enfoques, sobre todo ideológicos, algo que en las empresas no es necesario, ni conveniente.
Un país sin ideas, será un país sin debate, sin asambleas. Será una super máquina, una super moledora de carnes y esperanzas, que funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. Si el jefe no se va a la casa, nadie se podrá ir. Si el jefe va a
Este presidencillo (no me convenzo que lo sea), habla de Unidad Nacional (evocando al Gran Señor y Raja Sueños y Raja Cuerpos), como una especie de ideología chauvinista controladora. El que no empuja para el mismo lado, será mirado bajo sospecha, vigilado.
Este presidencillo no quiere debate, no quiere confrontación de ideas. Las opiniones adversas, de las que él y sus partidarios no cejaron en darlas con desdén cuando éramos gobierno, ahora nos califica de personas con "intereses mezquinos".
Uff! qué horror, que nieguen la capacidad de discrepar, de pensar, de confrontar ideas y conceptos de la vida. !!Qué espanto!!.
Pero ellos hablaron de "desalojo", con socarronería y soberbia. !!Qué arrogancia!!; y ahora se quejan de que los critiquemos agudamente.
Este presidencillo, ha nombrado en su equipo de trabajo, a gente que ha estado sometida bajo su mandato de empresario. De esa manera los contiene frente a cualquier discrepancia de ideas o de matiz distinto; y evita la confrontación ideológica para decidir cuestiones de trascendencia nacional.
No es lo mismo sentarse a analizar y discutir, en su gabinete, con políticos que han sido sus pares, que tener sentado a personas, a gerentes, a los cuales los ha dominado desde su posición de miembro de Directorio de Empresas y como dueño de varias empresas en donde ellos han trabajado; y por tanto, son obsecuentes a sueldo.
Lo que me espanta, es que la oposición, no arremete ideológicamente contra este enfoque país.
Por decencia a lo que significa una nación, con diversidades culturales, con diversidades ideológicas, con una historia no sólo productiva, sino que deportiva y artística, es urgente que se saquen esas "chaquetitas rojas".
A los Carabineros que custodian el Palacio de Gobierno, podrían vestirlos de azul, así parecen auténticos Guardias de Seguridad y sería más coherente y afín a la idea empresa-país que están fabricando como embutido de salchichas.
El país, señores de
Este presidencillo, es una ovejita disfrazada de caudillo empresarial.
Boris Hiche.
Publicado: 21/04/2010
|
|