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Periodista, Consultor de Comunicaciones Estratégicas.
A partir de la confirmación pública de los nombres que conformarán el nuevo gabinete ministerial que acompañará al presidente electo Sebastián Piñera, lo que va quedando de
Durante los últimos 20 años la opinión pública ha estado sometida a este dilema. En
Por lo anterior es sumamente absurdo exigir hoy, y con un apuro inusitado, legislar respecto del proyecto de fideicomiso ciego, algo que viene discutiéndose desde 2005. Vetar soterradamente a empresarios de actuar en política es un antónimo de la democracia que todos queremos.
Se ha criticado también la falta de “carrete político” de la mayoría de los futuros ministros. Sobre esto, los partidos políticos jugarán un rol fundamental pues ellos deben dotar, de ser necesario, de criterios políticos al enfoque técnico del nuevo gabinete. No obstante aquello, se trata de una crítica hasta cierto punto sin sustento pues inevitablemente en sus ámbitos de desarrollo profesional, el factor político siempre ha de estar presente y debió ser considerado y manejado para obtener el éxito que se les atribuye, pero claro, no de una manera tan mediática pero si a veces hasta más profunda.
Del futuro Mandatario lo anterior no se puede discutir. Su capacidad política ha quedado demostrada a lo largo de más de 25 años. De lo contrario, no se entendería la decisión de la ciudadanía de alzarlo como Presidente del Chile.
El espíritu inclusivo pregonado a la largo de la campaña de
Los gobiernos de
Es hora de mirar hacia delante – el nuevo gobierno y la futura oposición -, pensar de una vez y en serio respecto, esencialmente, del potente llamado expresado por la ciudadanía en las pasadas elecciones. Se trata de un desagrado con el sistema político, enfocado fundamentalmente en los partidos políticos y en quienes desde 1990 les han dado forma.
La conformación del nuevo gabinete presentado por Sebastián Piñera representa un avance en pos de una mejoría previsible. La tarea es trabajar bajo códigos implacables, que no den margen a los oportunistas, lo que será el puntapié para empezar a cambiar aquel descontento instalado en buena parte de los electores, y que servirá para demostrar que trabajar en serio en el servicio público significa trabajar para todo el país, el bien superior que todos agradecemos y consideramos una obligación.
Felipe De Larraechea M.
Pubicado: 12/02/2010