• 29/mayo/2020 •

La nueva educación

<b>Javier Arroyo</b><br>co-fundador Smartick

Javier Arroyo
co-fundador Smartick

Muchos docentes están descubriendo la forma en que las herramientas tecnológicas se han conviertido en aliadas que facilitan su trabajo permitiendo dedicar tiempo a lo que mejor saben hacer: transmitir conocimiento, captar las dudas y estado anímico de sus alumnos. La educación escolar ha sido uno de los hitos en el desarrollo de la civilización moderna y si no ha cambiado su estructura desde hace siglos es porque ha funcionado. Sin embargo hoy, el colegio y el aprendizaje pueden mejorar en forma y fondo. Actualizar los métodos educativos sería una evolución, no una revolución.

El modelo debería ser de aprendizaje mixto, en el que los distintos sistemas sumen para obtener el mejor resultado posible. Un buen profesor nunca podrá ser sustituido por un computador, pero si podrá facilitar y complementar su labor. La pasión, motivación y amor por una materia que puede transmitir un docente es algo único. Pero no podemos negar que la tecnología supera a los humanos en el trabajo individual de práctica profunda.

La pregunta que surge entonces es cuánto cambiará la tecnología el aprendizaje de los estudiantes. Las autoridades y sostenedores de establecimientos escolares solo lo sabrán cuando los estudiantes regresen a las clases presenciales en sus establecimientos. Esta es una de las grandes incógnitas del escenario post Covid-19, ¿habremos aprendido a aprovechar las tecnologías que nos hemos visto obligados a usar?

Javier Arroyo
Creador de Smartick.com

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