• 14/febrero/2017 •

La seguridad puede ser móvil

<b>Benhel Sarce</b><br>Director comercial de Worldline Chile

Benhel Sarce
Director comercial de Worldline Chile

Entre 2015 y 2016 los reclamos al Servicio Nacional del Consumidor por posibles fraudes a tarjetas de crédito y débito aumentaron un 27%. Para quienes somos parte del mundo de la tecnología bancaria esta tendencia al alza no es sorpresiva, por el contrario. A pesar de los esfuerzos realizados, es un medio de pago que ha demostrado, una y otra vez, su vulnerabilidad. ¿Cuál es entonces la respuesta? ¿Eliminar este formato? Todo indica que potenciar los pagos móviles parece ser la solución más obvia.

De hecho, el presidente de la Cámara de Comercio de Santiago, Peter Hill, en el marco del eCommerce Day Santiago 2016, destacó ventajas del país como plataforma para hacer negocios online, como su alta tasa de conectividad y su profundidad financiera. Incluso advirtió también que las ventas online crecen casi diez veces más rápido que las ventas en tiendas físicas, lo cual nos permite visualizar que cada día más los ciudadanos están optando por utilizar herramientas móviles para realizar sus pagos y transacciones.

Si introducimos el análisis a esta comparación, encontraremos que los pagos móviles, aún temidos por parte importante de la sociedad, han arrastrado mejoras empíricas para consumidores y empresas en términos de comodidad, rapidez y costos asociados a las operaciones bancarias; a través de plataformas IoT, operaciones que requieren PIN o tecnología como el NFC (Near Field Communication), entre otros. Sin embargo, el mayor valor agregado en este medio adquisitivo es la seguridad que proporcionan. Por ejemplo, cuando se utilizan replicas cifradas de las tarjetas de crédito o débito, pero no se envía el número de la misma, sino un identificador válido para un sólo pago.

Ya en Chile el 9% de las transacciones bancarias se realizan por teléfono, eso indica que son cada vez más los consumidores que no quieren portar plásticos. Es entonces responsabilidad de la industria ayudar a los consumidores a comprender que los pagos móviles son seguros, favoreciendo e impulsando este sistema, sobre todo en pequeños comercios ajenos a estos desarrollos.

Si bien, los avances requieren ajustes, estamos todos convencidos que la tecnología beneficia a los usuarios, disminuyendo tiempos de trámite, procesos de compra y aumentando comodidad y seguridad. Y aunque los beneficios son muchos, también se debe tener presente que el proceso de masificación de la herramienta se debe hacer con responsabilidad y transparencia, sin esconder virtudes ni defectos, porque este modo de pago claramente vino a instalarse y hay que sacarle provecho de la mejor forma.

 

Benhel Sarce,
Director Comercial de Worldline Chile

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