• 06/noviembre/2019 •

La trama de la Modernización

La trama de la Modernización

Mauricio Gallardo Castro
Consultor, Autor y Columnista
#BYU @mgcconsultingcl
www.mgcconsultingcl.com

<b>Mauricio Gallardo Castro</b><br>Consultor, Autor y Columnista<br>#BYU @mgcconsultingcl<br>www.mgcconsultingcl.com

Mauricio Gallardo Castro
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No es oficialmente complejo advertir que los asuntos que se discuten en el ámbito social, de alguna manera encuentran un punto de inflexión. Dado que ello se debe a la costumbre o muy posiblemente a casos en que se hacen notar fácilmente las diferencias, mejor advertir que cada cierto tiempo estas cosas, incluso, pueden sonar parte de un desarrollo que si no es bien entendido, el costo mayor se lo lleve una administración poco empática con el caso. En materia de futuro, la etapa sigue demostrando que es tiempo de decidir.

Claro está que la oportunidad que hay de fondo es muy atractiva, del mismo modo, hace de todo este escenario un bien que mejor enseñar que la realidad juega un rol fundamental. Los diálogos y declaraciones públicas, por un lado, tratan de forma casi improvisada acercarse a las partes afectadas, aunque de ello poco puede dar resultado si carece de objetividad en pleno desarrollo. La modernización es lo que hay en juego, pero no solo hablamos de cómo se entienden los nuevos modos de asociarse en campos tan sensibles como el laboral, salud, educación, entre otros. Más bien, nos dirigimos en términos de actualización estructural y económica, en consecuencia, sociales y políticos.

Evolución

Cada proyecto tiene una función de raíz, el generar cambios y mejoramientos a través el tiempo, sea por decisión o necesidad. Una realidad no compleja pero que de vez en cuando demuestra que las sociedades tienen un tono algo más acucioso al respecto. Saber distinguir estas diferencias, potencian enormemente la gestión, del mismo modo, la confianza brindada para tales funciones. La manera en que esto sea leído, dice del pensamiento (no ideología) que identifica el trasfondo de toda dirección.

Ideales

Por cierto que para todas las cosas existen ideales, sin embargo, esto no significa que sea una prioridad a pesar de las dificultades que se enfrenten debido a una contingencia cambiante y sostenible. Dicho de otro modo, la dirección que estos fenómenos provocan, generalmente tienen un rasgo de medida que para ser sinceros, en el futuro cercano necesitará de otras observaciones. El ideal, entonces, se concreta a través del tiempo, sino de forma tal que sea un principio más general que cuota por cuota. Evaluar un proyecto, por ejemplo, parte de la idea de lo que se quiere lograr, pero de la misma forma dispuesto a correcciones.

Transformación

Un buen atributo organizacional evita las ideologías, especialmente si estas anulan el objetivo que hay en común. El modo entonces que se presenta para tal característica es algo más que detección de malas formas, más bien, si tal situación está abierta a transformaciones que no alejen el fin último. Esto es un rasgo muy especial, tanto así que hace de cualquier iniciativa mucho más sostenible, pero más aún, consistente y consciente de una realidad que en términos de evaluación rentable lo hace más confiable. Sin ir muy lejos, una demanda por cambios, si está bien sintonizada a la realidad, la organización que lo hace posible es un autor clave y muy beneficiario de ello.

Sintonía

Sin duda que para actuar en coherencia y más aún, con algo de capacidad en el rol asignado, se necesita un grado de sintonía sobre los hechos formados desde todos los protagonistas. Esto abre las puertas a mejores y más elevadas decisiones, tales que, el tiempo se transforma en otro socio en el caso de que las determinaciones sigan un camino claro de formalización, como también de elemento propulsor. Por ejemplo, eventuales cambios de escenario económico, son posibles si va de la mano con mayores acuerdos comerciales.

Sostenibilidad

La apariencia que tienen las decisiones actuales respecto a distintas materias, es a lo menos un símbolo que no debe ser desestimado. Esto quiere decir que, para familiarizarse correctamente a cualquier evento que afecte el bien común, debe por lo demás darse en el sentido que establezca mejores garantías no solo en el presente, también a mediano y largo plazo, claro que, en el entendido que pueda estar abierto a distintas modificaciones. Lo cierto es que siempre se tienen nuevos desafíos, lo que no está demás decir que caer en una ideología del absolutismo, puede que sea más dañino y no lo que aparentemente quiere promover.

El fin de todas las construcciones sociales, públicas o políticas, es dar un gesto de reconocimiento sobre las necesidades reales y no ideales que por lo demás, son puente de otro tipo de problemas, una exigencia artificial que podría transformarse en un error de forma y fondo, especialmente cuando se trata de la modernización de un estado y ciudadanía funcional y productiva. Es por ello que los cuidados son aún mayores del que supone en teoría. En el plano de las lógicas del nuevo siglo, está a la vista en cómo poder orientarse respecto a sistemas y modelos con alto sentido a mejorar la calidad de vida, sin embargo, la solución pasa en gran medida en cómo estas observaciones finalmente concretan un producto superior y realista.

 

Mauricio Gallardo Castro
/WebDSign – @mgcconsultingcl

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