• 09/junio/2010 •

Lo que no se puede olvidar en un plan de reconstrucción

<b>Marcelo Torres</b><br>Sociólogo de la U. Central.

Marcelo Torres
Sociólogo de la U. Central.

Desde los medios de comunicación, las autoridades han mencionado los costos que significa reconstruir el país y las estrategias a utilizar para su financiamiento. Creo que han omitido el hecho de que toda iniciativa que se intente implementar requiere como principal protagonista a las mismas personas afectadas pues hay aspectos que son propios – íntimos de cada una de las comunidades que fueron afectadas por el terremoto.

La reconstrucción aún esta en la fase de choque, es decir, con ayudas concretas en alimentos, vestimenta, materiales de construcción, viviendas, etc.… intentando satisfacer necesidades básicas de primer orden. Sin embargo, todo proceso de reconstrucción va de la mano con el involucramiento de las mismas comunidades, lo que implica el fortalecimiento del proceso organizativo de las personas, familias, grupos y/o las diversas comunidades afectadas directamente.

El trauma afecta pero su vez potencia el sentido organizativo de nuestro país, es así como las diversas campañas de ayuda han movilizado a todos los actores, al Estado, empresarios y por sobre todo a la sociedad civil que, a través de sus diversas organizaciones han canalizado la colaboración de una cantidad importante de voluntarios. Más aún, la sociedad civil ha demostrado con claridad su capacidad de respuesta, situación ejemplificadora para el funcionamiento del Estado que no ha tenido la capacidad de dar respuestas oportunas a las necesidades de las personas.

El voluntariado y la solidaridad, evidentemente irá disminuyendo y serán, por razones obvias, las regiones, los municipios- quienes deban asumir la reconstrucción de lo local; y la comunidad será un actor clave para iniciar un proceso no ajeno de dificultades. El Estado debe, por ende, apoyar fuertemente a las regiones, a los municipios, a aquellos profesionales que están junto a la comunidad en el día a día.

Este es un tema que lamentablemente estuvo ausente en el reciente discurso presidencial. Es un tema olvidado desde la gerencia política del gobierno: el revitalizar los espacios locales, donde efectivamente se construye ciudadanía, donde el poder de decisión se acerca a las personas, donde efectivamente se democratizan los proceso sociales, dimensiones importantes dado que desde las propias comunidades se construyen los espacios cotidianos y no desde los discursos populistas que intentan generar un protagonismo político.

Es en este escenario que la Honestidad Estatal es un pilar fundamental en el contexto de la resiliencia comunitaria, concepto que emerge con fuerza en estos momentos como referente teórico. Contar con instituciones articuladas, coordinadas, con capacidad de respuestas oportunas a las necesidades de las personas y no a los tiempos burocráticos del Estado, transparente en sus limitaciones, permite visualizar los verdaderos escenarios de trabajo desde una lógica situacional y emergente.

Marcelo Torres.

Publicado: 09/06/2010

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