• 12/agosto/2010 •

Lo que realmente importa

<b>Ricardo Sobarzo Zambrano</b><br>Director de Proyectos y Responsabilidad Social Universidad San Sebastián.

Ricardo Sobarzo Zambrano
Director de Proyectos y Responsabilidad Social Universidad San Sebastián.

Chile está embarcado en una gran discusión acerca de nuestra educación. Nadie opina que hoy funciona de manera excelente, sino que todo lo contrario. Tenemos niños y jóvenes a quienes no les gusta estudiar, profesores presionados y deprimidos, y padres decepcionados y desbordados. Sin embargo, creo que vivimos momentos históricos para que se produzca un giro, dado que tenemos una gran infraestructura educacional, mayores accesos a contenidos y recursos, y mejores profesores y alumnos.

Entonces, ¿dónde está el problema? La respuesta es muy simple. El modelo de sistema educativo que tenemos no responde a lo que queremos formar: estudiantes con mayores capacidades de abstracción, de elaboración del conocimiento y de pensamiento sistémico; con más facultades para experimentar y “aprender a aprender”; comunicarse y trabajar colaborativamente; con mayores capacidades para la resolución de problemas, de manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio.

En contrapartida, seguimos educando para la sociedad industrial, para el mundo de ayer, sabiendo que las habilidades requeridas en la actualidad no forman parte de la labor diaria en el aula. Es por ello, por dar un ejemplo, que seguimos considerando más importante los contenidos que el trabajo en equipo. Lo más paradójico es que existe consenso general que no hay nada más prioritario que la educación. Prueba de ello es que nuevamente tenemos una Comisión que trabajó y evacuó el llamado “Informe Panel de Expertos para una Educación de Calidad”, entregado recientemente.

Lamentablemente, me temo que se impondrá finalmente una gran divergencia entre políticos, docentes, padres y apoderados, cada uno con sus propios intereses, que harán que nuestra educación no varíe sustancialmente. Ojalá esta vez no sea así y se comiencen a generar, poco a poco, los cambios que se requieren. De lo contario, tendremos cambios de forma, pero desgraciadamente nuevamente no serán de fondo, pues ello se logrará sólo por el trabajo mancomunado y comprometido de todos quienes participamos de esta responsabilidad, ocupándonos del qué y cómo se enseña, que es lo que realmente importa.

Ricardo Sobarzo Zambrano.

Publicado: 12/08/2010

Relacionados: