• 22/marzo/2011 •

Mar por tierra para Bolivia

<b>Nassir Sapag</b><br>Director Centro de Desarrollo del Emprendimiento Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

Nassir Sapag
Director Centro de Desarrollo del Emprendimiento Facultad de Economía y Negocios Universidad San Sebastián.

En julio del 2005, un periódico de Bolivia publicó una entrevista donde yo planteaba que una salida al mar sin una compensación económica satisfactoria para Chile era inviable.

En Chile, no fueron bien vistas estas opiniones. Una Universidad estatal evitó firmar (porque no era políticamente conveniente) un convenio con la Escuela Militar de Ingeniería de Bolivia para que, desde una perspectiva académica, se identificaran opciones de compensación y cuantificaran los costos y beneficios que tendría para cada país la pérdida de alguna de sus posesiones y la recepción de otras.

El historiador Pablo Artaza, también de esa universidad, dice que “no creo que sea cosa de compensación territorial lo que se deba hacer”, mientras que el diputado Jorge Tarud agrega que “la clase política de Chile está a tono con la demanda del pueblo chileno, que no quiere ceder un terreno soberano a Bolivia. Esta es la propuesta definitiva dentro de un consenso político”. O sea, como muchos otros, asumen una posición emocional o política sobre el tema.

Si la historia muestra que políticamente no se ha encontrado una solución a la demanda boliviana, ¿qué impide entonces realizar un análisis económico como el ideado con ese visionario General del país vecino, incluyendo obviamente sus impactos estratégicos y de seguridad nacional?

Entre noviembre y febrero de 2011, la prensa publica que el 45% de los bolivianos aprueba canjear territorios con Chile y que un 50% de los chilenos mar por gas, ¿no será éste el momento de estudiar si existen realmente las compensaciones que satisfagan a ambos para hacer viable esta idea o desecharla definitivamente?

Como en cualquier orden de cosas, todo tiene valor. La cesión de mar es un costo perpetuo para Chile. El gas que recibiría es agotable. Entonces, se debe agregar, por ejemplo, los beneficios de disponer de las aguas del Silala o sumar territorios que sean productivos, (Bolivia tiene las mayores reservas de litio del mundo), entre otros.

Nassir Sapag Chaín.

Publicado: 22/03/2011

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