• 05/noviembre/2020 •

Más allá de un Mes

<b>Mauricio Gallardo Castro</b><br>Consultor, Autor y Columnista<br>#BYU @mgcconsultingcl<br>www.mgcconsultingcl.com

Mauricio Gallardo Castro
Consultor, Autor y Columnista
#BYU @mgcconsultingcl
www.mgcconsultingcl.com

A propósito de fechas conmemorativas y eventos asociados, incluso, para el mundo. Tenemos que, no del todo puede ser entendido aquello si se resume en un solo período de ideas tanto políticas, como económicas. Esto quiere decir que, más allá de reconocerse en la historia, existe un presente que está claramente dando pautas renovadoras y quizás con un fuerte llamado a una modernización profunda. En cierta forma, decimos que además de la costumbre por recordar, también debemos hacernos cargo de un día a día cada vez más distinto.

Uno de los aspectos que pueden dar señales llamativas sobre esta materia, es la forma en que se ha dado nuestra comunicación en el contexto político, donde en algunas naciones ya se dice de que los cambios son tan necesarios como las nuevas ideas junto a una generación notoriamente activa y comprometida con su futuro. De ello podemos distinguir que los cuidados a corto plazo están en cómo determinar que la política clásica que, por varias décadas ha existido y explicado nuestra forma de soberanía, deje de ser un presente algo difícil de superar en términos de su visión particular y se asocie a un compromiso por mejorar una identidad con un fin superior. Por lo pronto, hablamos de capacidad, más que costumbre.

Sabemos que en cualquier área de una organización, existen aquellos requisitos que por defecto son asuntos ya entendidos como una buena fuente de inspiración para resolución y adaptación, y en consecuencia, solidez y confiabilidad. Esto no significa que la seriedad y compatibilidad con determinadas definiciones de envergadura mayor estén en juego, más bien, que asociarse con la idea crea sustento, moviendo todas las variables a una mayor participación, como también, seriedad en sus propuestas. De todo buen sentido a la participación se desprende que, nada es tan seguro como el evitar que el tiempo nos advierta de algunas amenazas tan crecientes como el distanciarse de una realidad mayor, desarrollo pleno.

En política, por ejemplo, tenemos que, cada cierto tiempo definido por el poder legislativo, se hace partícipe a toda la sociedad para encauzar de manera democrática su apoyo a ideas que los representen. Sin embargo, a diferencia de planteamientos puramente políticos, se sabe con seguridad que en torno a este poder está el bienestar individual y ciudadano como es el de una economía con definiciones que garanticen seguridad más que en términos populares, con sustento real, y que en lo inmediato, no perjudiquen por otro lado, aún los recursos naturales que en estos tiempos es un discurso que se ha instalado con mayor sensibilidad.

Esto es un asunto prioritario y en pocas palabras, lo que siempre las organizaciones de todo tipo debemos demostrar, es el sentido transversal de una idea. Sabiendo que, al resguardar elementos claves de participación pública, responde a estímulos más serios de lo que se cree. Es por ello que, los nuevos márgenes, instan a demostrar que los asuntos de política pública, no pueden ser mejor interpretados sino a través de una dinámica preparada, donde todas las áreas podrían verse representadas, de forma tal que, su buen sentido poder, es más bien de equilibrio y menos interpretación, a decir, las bases son bien complementadas.

Es curioso cómo ha cambiado la idea de bienestar, pero más que eso, la sensación de avance. Antes, por ejemplo, todo indicaba que estaba bien si los gráficos demostraban un comportamiento favorable. Hoy, es la sociedad y su ánimo, la inmediata señal de cómo van las cosas en materia pública. No es del todo algo que no podamos entender eficazmente, pero creemos que las variables que ello manejan son más realistas y con sentido determinante. Por supuesto que eso no significa que la libertad de expresión tenga más poder hasta perder de vista su autocontrol,  incluso, poniendo en riesgo la libertad de otros. Hablamos que, si la opinión pública toma sentido dentro de un marco cívico responsable, el resultado puede ser mucho más favorable. De ese modo, confirmando el verdadero poder que hay en juego.

Todas las sociedades en el mundo están en constante prueba de saber sus objetivos con mayor claridad. Nos interesa demasiado que, cuando sabemos que tenemos asuntos por resolver, y que ello ha marcado nuestra forma de identificarnos, además aceptamos que la verdad siempre está como al final del camino, y donde el presente es la oportunidad de cambiar. Siguiendo con esta idea, por supuesto que hablamos de un escenario donde los asuntos de política y economía sí importan, y que adquieren un valor distinto con el fin de entenderse en aspectos principalmente de futuro. El bien común no solo es buscar libertad, también de hacerse más complementarios con la realidad que les acompaña. Dicho de otro modo, hacer que los grandes modelos sean un buen reflejo de la realidad diaria, es tan poderoso como la historia.

Mauricio R. Gallardo
mgcconsultingcl.com

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