• 15/julio/2009 •

Movilizaciones en el sur y derecho al autogobierno Mapuche

<b>Aucán Huilcamán Pailama</b><br>Encargado de las relaciones Internacionales de la organización Mapuche Consejo de Todas las Tierras. Experto en derecho internacional humanitario y derecho internacional indígena. Estudiante de derecho de la Universidad Bolivariana.

Aucán Huilcamán Pailama
Encargado de las relaciones Internacionales de la organización Mapuche Consejo de Todas las Tierras. Experto en derecho internacional humanitario y derecho internacional indígena. Estudiante de derecho de la Universidad Bolivariana.

La sociedad Chilena a través de los medios de comunicación, ha vuelto a tomar conocimiento de las movilizaciones que motivan a las comunidades Mapuche para reivindicar sus derechos territoriales y políticos. Este asunto pareciera un tema nuevo, sin embargo, los hechos son tan antiguos como la formación del Estado Chileno, como también tiene sus explicaciones en los actos cometidos por el Estado Chileno durante la Pacificación de la Araucanía.

Cabe preguntarse, qué hay de todas esas movilizaciones Mapuche?, sin duda, subyacen derechos tan elementales que tienen relación con la autodeterminación, el respeto a la vida comunitaria, el respeto a la identidad Mapuche y las amenazas que representan las empresas forestales, mineras, hídricas que están provocando migraciones forzadas, lo que constituye un proceso de exterminio de las comunidades.

Pero además estas movilizaciones dan cuenta que no existe un tipo de dialogo permanente y una relación respetuosa de parte del Estado Chile con los Mapuche y sus derechos. Esta situación lo explica el mismo ordenamiento jurídico constitucional del país que sigue sosteniendo que en Chile solo hay chileno, una sola cultura, un solo pueblo, lo que constituye la mentira de dos siglos. Sin embargo, esta situación engañosa ha sido resuelta por la mayorías de los Estados, de lo contrario hay dos caminos, uno de ellos, es el entendimiento institucional y ordenamiento constitucional subsane la conculcación de los derechos indígenas; el segundo camino, es que los hechos se impongan ante la negación permanente y sistemática. En este caso viene sucediendo lo último.

La doctrina de la negación que ha instaurado el Estado Chileno con los Mapuche, es una cuestión permanente y en éste exacto momento cuando ocurran los hechos en la región de la Araucanía, el Senado Chileno, tiene en discusión un proyecto de reconocimiento constitucional, que busca por todos los medios continuar con el proceso de chilenización, lo que implica un colonialismo permanente de carácter interno con todas sus manifestaciones, mediante la frase: “el Estado de Chile es único e indivisible”, sobreponiendo una supremacía jurídica innecesaria y alejándose definitivamente de un legitimo reconocimiento constitucional indígena, la reprobación del proyecto ha sido tal, que los Mapuche presentaron un recurso de protección en su contra.

Chile esta a las puertas de un Bicentenario y se caracterizará del resto de los Estado democrático de América Latina sobre su invariable doctrina de la negación con los Pueblos Indígenas y su derechos. Pero no basta con reformas constitucionales, su utilidad radica en que ellas deben estar armonizadas con los derechos supremos y elementales del Pueblo Mapuche, que se refieren al derecho a la autodeterminación y al autogobierno que representan en “consenso internacional contemporáneo”, establecido en el Art. 3 y 4.- de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, adoptado el día 13 septiembre 2009.-

El antiguo territorio Mapuche hoy conocida como región de la Araucanía, es una de las regiones más pobres del país, sin embargo, el territorio dispone de más riqueza que otra región. La pobreza en nuestro entender, se deben a tres actores que han descuidado su proceder y su función 1. Se refiere, a los administradores del Estado Chileno en la región; es decir, a todos los gobiernos que han ejercido autoridad en el territorio Mapuche. 2.- los parlamentarios, quienes le han dado la espalda al Pueblo Mapuche. 3.- los empresarios quienes han actuado bajo el criterio de “tierra de nadie”. Lo curioso es que ninguno de ellos reconoce que tienen responsabilidad del confinamiento y empobrecimiento del Pueblo Mapuche en su territorio, sin embargo, en nuestra conclusión, estos actores han fracasado y son los responsables de la pobreza de la región de la araucanía. Por ello, entonces, los Mapuche, han comenzado a trabajar decididamente por autogobernarse, lo que supone que un autogobierno Mapuche restituirá el derecho a tomar sus decisiones sobre los asuntos que les afecten y habrá una región prospera en sus mas diversas manifestaciones.

Sería un simplismo, atribuir la responsabilidad únicamente a los gobiernos de la concertación, basta recordar el D.L.2.568 de la dictadura del general Pinochet que se empeñó en dividir las tierras, y se adjudicaron tierras Mapuche a persona no Mapuche, bajo el criterio jurídico de “ocupantes”, pero no solo esto, sino se permitió el arriendo por 99 años de las tierras, si un comunero Mapuche llegara a Las Condes y le pidiera al Senador Alberto Espina que le arriende su casa por 99ª años con seguridad sería declarado “un demente”, sin embargo, con los Mapuche es absoluta y totalmente posible que esto suceda y durante este régimen se perdieron alrededor de 100 mil hectáreas de tierras y parte de ellas están ocupadas por las empresas forestales nacionales y trasnacionales, constituye una de las razones de las movilizaciones del sur. Pero la desprotección del Estado Chileno con el Pueblo Mapuche y sus derechos va mucho más allá que este periodo, basta hacer referencia a la constitución de 1833, que reconocía jurisdicción de algunas provincias del país, y en donde la regiones de la Araucanía ahora empobrecida y escenario de los hechos en ese entonces no aparecía.

Paralelamente a lo anterior

la Pacificación de la Araucanía da cuenta, que las propiedades constituidas al sur del Bio Bio, son mal adquiridas, porque intervino la violencia y la fuerza institucional del Estado de Chileno.

En definitiva, los hechos que están sucediendo en el sur, invitan a la sociedad chilena a reflexionar profundamente de su historia y subsanar la relación diametralmente opuesta con el Pueblo Mapuche, lo que implica subsanar el asunto de tierras despojadas, establecer mecanismo de participación en el mecanismo, el reconocimiento del derecho de autodeterminación, y la conformación de un autogobierno Mapuche, como manera de establecer un diálogo institucional firme y duradero.

Aucán Huilcamán Pailama

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