• 12/agosto/2009 •

Muerte súbita en deportistas

<b>Mauricio Cereceda</b><br>Doctor de la Unidad de Arritmias Hospital Clínico Universidad de Chile.

Mauricio Cereceda
Doctor de la Unidad de Arritmias Hospital Clínico Universidad de Chile.

La muerte súbita de un deportista profesional o amateur es un hecho que produce un gran impacto social y familiar, sobre todo si ocurre mientras se realiza la práctica deportiva. Esto tiene que ver, sin duda, con la manera en que esta enfermedad se presenta: de manera repentina y en ocasiones silenciosa.

En palabras sencillas, esta patología es definida como muerte durante la actividad física o poco tiempo después de realizarla, por causas no traumáticas, es decir, sin que participen mecanismos violentos (homicidio, suicidio, intoxicaciones o golpes).

Hoy se sabe que el 88% de las muertes súbitas en deportistas son causadas por patologías cardíacas y que de ese total, la mayoría (90% de los casos) se debe a enfermedad coronaria.

En términos etarios, la miocardiopatía hipertrófica explica la mayoría de los casos de muerte súbita en personas menores de 35 años que realizan deportes, mientras que sobre esa edad, la mayor parte de los decesos de este tipo se deben a la enfermedad ateroesclerótica coronaria.

La manifestación de enfermedades cardíacas a edades tempranas conlleva un riesgo adicional para personas que no realizan actividad física con regularidad, debido a que el principal gatillante de las arritmias ventriculares es el aumento de la adrenalina en la sangre.

Por eso es importante que antes de iniciar un programa de ejercicios la persona se someta a una evaluación médica preventiva; se estudien los antecedentes familiares para detectar muerte súbita, síncope o alguna patología genética en parientes cercanos; se evalúe clínicamente y se someta a algunos exámenes.

Es recomendable, además, realizar un electrocardiograma antes de iniciar la práctica deportiva y un ecocardiograma adicional si existen dudas. Si durante esta evaluación presenta elementos sugerentes de alguna enfermedad de tipo cardiaca, se debe proceder con exámenes más complejos y orientación especializada.

Asimismo, si va a retomar la actividad física después de varios meses de inactividad, es necesario que la práctica deportiva se reanude de manera paulatina y dosificada, controlando paralelamente sus factores de riesgo y manteniendo hábitos de vida saludable.

Cuide su corazón, cuide su vida, le ayudará a mejorar su calidad de vida.

Mauricio Cereceda

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