• 07/diciembre/2009 •

Museo de la Memoria: ¿A la memoria de quién?

<b>Felipe De Larraechea M.</b><br>Periodista, Consultor de Comunicaciones Estratégicas.

Felipe De Larraechea M.
Periodista, Consultor de Comunicaciones Estratégicas.

Con 10.200 metros cuadrados y una inversión que se empina por sobre los 20 millones de dólares, Michelle Bachelet busca hacer realidad uno de sus más preciados anhelos, uno de esos que grafica y enarbola las banderas de un pasado del que ella fue participe, para bien o para mal.

Se trata del denominado Museo de la Memoria, calificado como un proyecto estrella por la actual administración, y cuyo fin es, según sus idearios, ser un testimonio tangible de lo que desde su punto de vista ocurrió tras la intervención militar de 1973.

En tiempos donde los mensajes apuntan hacia el futuro, con una mirada progresista e integradora, con Chile tratando de ganarse los pasajes para comenzar a jugar en las ligas importantes, y donde los actores políticos y sociales encontraron cierto nivel de consenso en torno al tema – salvo en época electoral, por supuesto -, la puesta en marcha de este proyecto representa un retroceso brutal en el proceso de sanación de heridas que tanto trabajo ha costado cicatrizar.

¿Ayuda esto a la reconciliación y unidad nacional?

Sin hacer hincapié en que efectivamente este proyecto se está llevando a cabo con dineros fiscales, es decir, de todos y cada uno de nosotros y, por supuesto, sin siquiera consultarnos, no se trata de olvidar sino de integrar. La Historia debe analizarse de acuerdo al contexto en el que suceden las cosas, tomando en cuenta además que se trata per se de algo colectivo, que nos pertenece a todos y de lo que somos protagonistas.

Si se buscaba reflexionar respecto de acontecimientos políticos trascendentes lo correcto hubiese sido incorporar en algún museo ya existente una nueva plataforma destinada a aquello. Y bien, si la idea es generar un nuevo espacio, moderno y acorde con estos tiempos, donde podamos observar con perspectiva los hechos del pasado, es lógico pensar en una administración paritaria del lugar y sus contenidos pues, de lo contrario, se presta para que afloren sin mayor provocación los peores defectos de los seres humanos.

¿Habrá imágenes alusivas al intento de asesinato a Pinochet, fotos de las miles de armas enviadas por el régimen cubano o un memorial que recuerde a los militares fallecidos a manos de los grupos armados subversivos?

Sinceramente, no lo creo.

Felipe De Larraechea M.

Publicado: 08/12/2009

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